Nuevo: artículos Plus sobre fe, familia y la Biblia. Léelos →

Devocional diario · 10 de marzo

Levantado

“»Como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así también tienen que levantar al Hijo del hombre, para que todo el que crea en él tenga vida eterna. »Dios amó tanto al mundo, que dio a su único Hijo, para que todo el que cree en él no se pierda, sino tenga vida eterna. Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él. El que cree en el Hijo único de Dios no será condenado, pero quien no cree en él ya está condenado. En esto consiste la condenación: en que la luz vino al mundo y la gente prefirió las tinieblas a la luz, pues las cosas que hacía eran malas. Todo el que hace lo malo odia la luz, y no se acerca a ella por temor a que sus malas acciones se descubran. En cambio, el que practica la verdad se acerca a la luz, para que se vea que obedece a Dios en lo que hace».”
Juan 3:14-21 (NBV)Leer el capítulo completo →

Jesús alude a un extraño episodio de los años de Israel en el desierto, cuando quienes eran mordidos por serpientes se sanaban al mirar una serpiente de bronce levantada en un asta. De la misma manera, dice, el Hijo del Hombre tiene que ser levantado para que todo el que cree en él tenga vida eterna. Habla de la cruz antes de que nadie la entendiera. Luego vienen palabras que han consolado a millones: tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, no para condenar al mundo sino para salvarlo. Fíjate en la dirección de los verbos. Dios da, Dios envía, Dios salva. Nuestra parte es mirar y confiar. La luz ha venido al mundo, y Jesús dice que las personas o se acercan a ella o se esconden. Hoy decide traer a la luz un rincón oculto de tu vida, y deja que sea su amor, y no el miedo, lo que sientas allí.

Oración

Padre, gracias por dar a tu Hijo. Sácame de mi escondite y llévame a tu luz. Amén.

Los 366 devocionales