Devocional diario · 15 de septiembre
Ustedes pensaron mal, Dios lo encaminó a bien
“Una vez muerto su padre, los hermanos de José sintieron miedo, pues pensaban que José les guardaba rencor, y aprovecharía la ocasión para vengarse de ellos por lo que le hicieron. Así que le enviaron a unos mensajeros, para que le dijeran a José que su padre, antes de morir, había dicho: «Díganle a José que, por favor, les perdone a sus hermanos el mal que le hicieron». Así que los emisarios fueron y le dieron el mensaje a José. Además, añadieron: «Te rogamos que perdones el pecado de estos siervos del Dios de tu padre». Cuando José oyó el mensaje, se conmovió profundamente y lloró. Luego llegaron sus hermanos, y cayendo de rodillas delante de él le dijeron: ―Aquí estamos para ser tus esclavos. Pero José les respondió: ―No me tengan miedo. ¿Creen que puedo tomar yo el lugar de Dios para juzgarlos y castigarlos? En lo que a mí respecta, Dios convirtió en bien el mal que ustedes quisieron hacerme, y me puso en el alto cargo que ahora desempeño a fin de que salvara la vida de mucha gente. No, no tengan miedo. Yo mismo cuidaré de sus familias. Y de esta manera les habló con mucho cariño y los tranquilizó.”
Los hermanos de José lo vendieron una vez como esclavo. Años después, con el padre ya muerto, temen que por fin se vengue. José llora al oírlo. Su respuesta en Génesis 50:20 no niega el daño, pues dice con claridad que ellos pensaron mal. Pero se niega a hacer de Dios, y ve una mano mayor que convirtió incluso la traición en salvación para muchas vidas. Observa que hace dos cosas: dice la verdad sobre el mal y habla con bondad a quienes lo cometieron. Perdonar no es fingir que algo no dolió; es decidir que la herida no dirija lo que hacemos después. Puede tardar años y no siempre significa restaurar la confianza. Hoy piensa en una herida antigua. Pide a Dios la voluntad de perdonar, aunque solo sea el deseo de querer hacerlo, y considera si una persona sabia podría ayudarte a llevarla.
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“En lo que a mí respecta, Dios convirtió en bien el mal que ustedes quisieron hacerme, y me puso en el alto cargo que ahora desempeño a fin de que salvara la vida de mucha gente.”
Génesis 50:20
Oración
Dios, tú puedes convertir en bien lo que se pensó para mal. Sana mis heridas antiguas y enséñame a perdonar.

