Devocional diario · 16 de abril
Avanzando hacia la meta
“Pero todo aquello que para mí era valioso, ahora lo considero sin valor por causa de Cristo. Es más, todo lo considero una pérdida comparado con el supremo valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo he perdido todo y lo considero basura, con tal de ganar a Cristo y encontrarme unido a él. No quiero la justicia propia que viene de obedecer la ley, sino la que se obtiene por la fe en Cristo. Esa es la justicia que viene de Dios y está basada en la fe. Lo he perdido todo con tal de conocer a Cristo, de experimentar el poder de su resurrección, de tener parte en sus sufrimientos y de llegar a ser semejante a él en su muerte. Así espero llegar a resucitar de entre los muertos. No quiere decir que yo ya lo haya conseguido todo, ni que ya sea perfecto; pero sigo adelante trabajando para poder alcanzar aquello para lo que Cristo Jesús me salvó a mí. Hermanos, no pienso que yo ya lo haya alcanzado. Más bien, sigo adelante trabajando, me olvido de lo que quedó atrás y me esfuerzo por alcanzar lo que está adelante. De esta manera sigo adelante hacia la meta, para ganar el premio que Dios ofrece por medio de su llamado celestial en Cristo Jesús.”
Pablo tenía un currículum impresionante, y lo consideró pérdida comparado con conocer a Cristo. Lo que más quería era conocerlo, el poder de su resurrección y hasta la comunión de sus sufrimientos. Luego admite algo humilde: no he llegado. Olvida lo que queda atrás y se extiende hacia lo que está delante. El crecimiento en la fe es así, un esfuerzo de toda la vida y no un producto terminado. Compararnos con otros puede agotarnos, pero avanzar hacia Cristo da energía. Hoy suelta algo que dejaste atrás, un viejo remordimiento o un viejo éxito que te ha vuelto cómodo. Luego elige una manera de estirarte: lee un capítulo que has evitado, ora por alguien que te resulta difícil o empieza un pequeño hábito que te acerque a Jesús.
Oración
Cristo, quiero conocerte más. Ayúdame a avanzar con alegría. Amén.

