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Devocional diario · 17 de diciembre

El sí silencioso de José

“Así fue el nacimiento de Jesucristo. Su madre, María, estaba comprometida con José. Pero antes de la boda, el Espíritu Santo hizo que quedara encinta. José, su novio, como era un hombre recto, quiso romper el compromiso en secreto, para no manchar el buen nombre de la joven. Mientras pensaba en esto se quedó dormido y un ángel se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas casarte con María, porque el hijo que lleva en las entrañas lo concibió ella del Espíritu Santo. María tendrá un hijo y lo llamarán Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados». De esta manera se cumplió lo que el Señor había anunciado a través del profeta que dijo: «¡Miren! La virgen concebirá y tendrá un hijo y lo llamarán Emanuel» (que quiere decir «Dios está con nosotros»). Al despertar de aquel sueño, José obedeció las palabras del ángel y se casó con María, aunque no tuvo relaciones sexuales con ella hasta que nació su hijo. Cuando el niño nació, José lo llamó Jesús.”
Mateo 1:18-25 (NBV)Leer el capítulo completo →

José enfrenta una situación dolorosa. Su prometida espera un hijo, y él sabe que no es suyo. Mateo lo llama justo y compasivo: planea terminar el compromiso en secreto para no avergonzarla. Entonces Dios le habla en un sueño y le pide confiar y recibir a María como esposa. José hace exactamente eso. Ni una palabra suya queda registrada en los Evangelios, y sin embargo su obediencia da forma a la historia de la Navidad. Parte del trabajo más importante en el reino de Dios se hace en silencio, por personas dispuestas a proteger, proveer y permanecer. Hoy piensa en la fidelidad invisible a tu alrededor, quizás un padre, un cónyuge, un maestro, un amigo que sostiene las cosas sin ruido. Agradece a uno de ellos de forma específica. Y pregunta si Dios te invita a un acto oculto de obediencia que no traerá aplausos pero protegerá la dignidad de otra persona.

Oración

Señor, hazme fiel en lo callado. Ayúdame a proteger y servir sin necesitar reconocimiento. Amén.

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