Devocional diario · 25 de agosto
El amor en la letra pequeña
“El amor es paciente, es benigno; el amor no es envidioso; el amor no es presumido ni orgulloso; no se comporta con rudeza ni es egoísta ni se enoja fácilmente ni guarda rencor; al amor no le gustan las injusticias y se regocija cuando triunfa la verdad. El amor disculpa todos los errores, siempre confía en la persona amada, espera de ella lo mejor y todo lo soporta.”
Este capítulo se lee a menudo en las bodas, pero Pablo lo escribió a una iglesia pendenciera. Describe el amor con verbos y adjetivos que valen para compañeros de trabajo, hermanos y vecinos: paciente, bondadoso, sin envidia, sin jactancia, sin enojo fácil, sin guardar rencor. Lee 1 Corintios 13:5 y presta atención a la última parte, que dice que el amor no lleva un registro de los agravios. Casi todos mantenemos una lista interna de quién nos debe una disculpa. Soltarla no es fingir que no pasó nada; es negarse a que las viejas ofensas gobiernen la relación. El amor soporta, cree, espera y aguanta, lo cual suena más a resistencia que a sentimiento. Hoy elige una relación en la que has llevado la cuenta. Pide a Dios que te ayude a nombrar una cosa que puedas soltar y practica un acto de paciencia o bondad hacia esa persona sin esperar nada a cambio.
Lee también
“no se comporta con rudeza ni es egoísta ni se enoja fácilmente ni guarda rencor;”
1 Corintios 13:5
Oración
Dios de amor, líbrame de llevar la cuenta. Dame paciencia y bondad para las personas más cercanas a mí.

