Devocional diario · 29 de mayo
Florece donde estás
“«El Señor de los ejércitos, el Dios de Israel, envía este mensaje a todos los cautivos que ha desterrado de Jerusalén a Babilonia: »Edifiquen casas y piensen en quedarse; planten viñas, porque se quedarán allí muchos años. Cásense y tengan hijos e hijas, y luego búsquenles consorte y tengan muchos nietos y nietas. ¡Multiplíquense! ¡No mermen! Y trabajen por la prosperidad y paz de Babilonia. Oren por ella, porque si Babilonia tiene paz, la tendrán ustedes.”
Jeremías escribió a los desterrados en Babilonia, gente que anhelaba volver a casa y se sentía tentada a esperar en el limbo. El mensaje de Dios fue sorprendente: construyan casas, planten huertos, cásense, críen hijos y busquen el bienestar de la ciudad donde viven, porque su paz será la de ustedes. En otras palabras, vivan plenamente donde están, aunque no sea donde querían estar. Muchos pensamos que la vida real empieza cuando termina la transición, el cambio de empleo, la mudanza o la dificultad. Dios nos pide invertir ahora, en las personas, el trabajo y el vecindario. Hacerlo es un acto de fe, no de conformismo. Hoy haz algo por el bien de tu ciudad, tu trabajo o tu calle: saluda a un vecino, recoge basura, ora por las autoridades locales o apoya un negocio del barrio. Planta algo.
Oración
Señor, enséñame a vivir plenamente donde me has puesto. Bendice mi vecindario por medio de mí.

