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Devocional diario · 30 de julio

Los ojos en Jesús

“Mientras despedía a la multitud, Jesús les pidió a los discípulos que se subieran a la barca y se fueran al otro lado del lago. Al quedarse solo, Jesús subió al monte a orar. La noche sorprendió a los discípulos en medio de las aguas agitadas y luchando contra vientos contrarios. A las tres de la mañana Jesús se les acercó, caminando sobre las aguas turbulentas. Los discípulos, al verlo, gritaron llenos de espanto: ―¡Es un fantasma! Pero Jesús inmediatamente les gritó:―¡Calma! ¡No tengan miedo! ¡Soy yo! ―Señor —le respondió Pedro—, si realmente eres tú, ordena que también yo camine sobre el agua y vaya hasta donde tú estás. ―Está bien; ¡ven!Sin vacilar, Pedro salió por la borda y caminó sobre las aguas hacia Jesús. Pero al percatarse de lo que hacía y de la inmensidad de las olas que se le echaban encima, sintió miedo y comenzó a hundirse. ―¡Señor, sálvame! —gritó horrorizado. Extendiendo la mano, Jesús lo sujetó y le dijo:―¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? Cuando subieron a la barca, los vientos cesaron. Los otros discípulos, maravillados, se arrodillaron y le dijeron: ―¡No cabe duda de que eres el Hijo de Dios!”
Mateo 14:22-33 (NBV)Leer el capítulo completo →

Pedro hizo algo que nadie más en la barca se atrevió a hacer: salió sobre el agua cuando Jesús dijo: ven. Por unos pasos caminó. Luego notó el viento, tuvo miedo y comenzó a hundirse. Lo que aprecio es que clamó: Señor, sálvame, y Jesús enseguida extendió la mano y lo sostuvo. Muchos nos fijamos en la duda de Pedro, pero la historia trata en realidad del momento del rescate. La fe no es no hundirse nunca; es clamar a la persona correcta cuando nos hundimos. La barca era segura, pero el milagro solo ocurrió para quien salió de ella. Hoy considera adónde te invita Jesús a dar un paso: al perdón, a un nuevo compromiso o a un acto de valentía. Da un paso pequeño y, cuando surja el miedo, susurra la oración de Pedro.

Oración

Señor, cuando comience a hundirme, sostenme. Dame valor para salir cuando digas: ven.

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