Devocional diario · 6 de septiembre
Fuerzas para el cansado
“¿No comprenden todavía? ¿Aún no saben que el Dios eterno, el Creador de los sitios más lejanos de la tierra, jamás se fatiga ni desmaya? Nadie puede sondear las profundidades de su entendimiento. Él da fuerzas al cansado y extenuado, y vigor al débil. Hasta los jóvenes quedan sin aliento y los muchachos se dan por vencidos. Pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas: emprenderán vuelo como si tuvieran alas de águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no desfallecerán.”
Isaías escribió a un pueblo que se sentía olvidado y agotado, lejos de casa y sin certeza de que Dios todavía lo veía. Su respuesta empieza con quién es Dios: el Creador que nunca se cansa y cuyo entendimiento nadie puede medir. Luego viene la parte tierna: él da fuerzas al cansado. Observa el orden. No exige primero que seamos más fuertes; da poder a quienes reconocen su cansancio. Esperar en el Señor, en Isaías 40:31, no es quedarse sentado sin hacer nada, sino confiar con esperanza, como apoyar tu peso en algo que sí resistirá. La renovación llega en distintos ritmos: a veces se vuela, a veces se corre y muchas veces solo se camina sin desmayar. Hoy sé sincero sobre dónde estás agotado. Toma diez minutos sin pantallas, respira despacio y pide a Dios fuerzas para la caminata de hoy, no para todo el año.
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“Pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas: emprenderán vuelo como si tuvieran alas de águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no desfallecerán.”
Isaías 40:31
Oración
Dios eterno, estoy cansado y te pido fuerzas. Renuévame para el camino que sigue.

