Nuevo Testamento
2 Timoteo
4 capítulos
Empezar a leer: 2 Timoteo 1Acerca de este libro
Segunda de Timoteo es la última carta que conservamos de Pablo, escrita desde la cárcel cuando ya espera la muerte. Es muy personal: un maestro que escribe a un colaborador más joven, que parece tímido, tentado a avergonzarse del evangelio y cansado por la oposición. Pablo recuerda la fe sincera de Timoteo, heredada de su abuela y de su madre, y lo anima a avivar el don que Dios le dio. Le pide que sufra con él como buen soldado, que maneje con cuidado la palabra de verdad y que evite las discusiones inútiles. Advierte que vendrán tiempos difíciles y que algunos se apartarán de la sana enseñanza, y señala la Escritura como útil para enseñar, corregir y formar. La carta termina con Pablo mirando hacia atrás, a una carrera ya terminada, y pidiéndole a Timoteo que vaya a verlo. Es un retrato conmovedor de fidelidad hasta el final. Los cristianos entienden de maneras algo distintas el lenguaje de la carta sobre la Escritura, pero todos la leen como un llamado a perseverar.
- Autor
- El apóstol Pablo; la mayoría lo acepta, aunque algunos piensan en un discípulo que escribió en su nombre.
- Fecha
- Hacia los años 64–67 d. C., cerca del final de la vida de Pablo, en una segunda prisión en Roma.
- Destinatarios
- Timoteo, el joven colaborador y amigo de Pablo, que dirigía la iglesia en Éfeso.
Temas
Esquema
- 1:1–1:18Gratitud, ánimo y valentía
- 2:1–2:26Perseverar como soldado, obrero y siervo
- 3:1–3:17Tiempos difíciles y el uso de la Escritura
- 4:1–4:8Predicar la palabra y terminar la carrera
- 4:9–4:22Peticiones personales y despedida
Versículos clave
Capítulos de 2 Timoteo
- 12 Timoteo 1Escribiendo desde la cárcel casi al final de su vida, Pablo recuerda la fe sincera de Timoteo, que primero vivió en su abuela Loida y su madre Eunice, y le pide avivar el fuego del don de Dios.
- 22 Timoteo 2Pablo llama a Timoteo a ser fuerte en la gracia y a confiar lo que ha aprendido a personas fieles que puedan enseñar a otros.
- 32 Timoteo 3Pablo advierte que en los últimos días vendrán tiempos difíciles, en que las personas serán amadoras de sí mismas y del dinero, orgullosas, ingratas y más amantes del placer que de Dios, con apariencia de piedad pero negando su poder.
- 42 Timoteo 4Pablo da a Timoteo un encargo solemne: predicar la palabra a tiempo y fuera de tiempo, corrigiendo, reprendiendo y animando con paciencia, porque vendrá un tiempo en que la gente no soportará la sana doctrina y reunirá maestros a la medida de sus deseos.

