Devocional diario · 10 de junio
Cuando Dios responde con asombro
“Entonces el Señor respondió a Job desde el torbellino: «¿Por qué con tu ignorancia niegas mi providencia? Prepárate ahora para la lucha pues voy a exigir de ti algunas respuestas y tendrás que responderme. »¿Dónde estabas tú cuando yo eché las bases de la tierra? Dímelo, si tanto sabes. ¿Sabes cómo se calcularon las dimensiones y quién fue el agrimensor? ¿En qué se apoyan sus bases, y quién puso la piedra angular mientras las estrellas de la mañana cantaban unidas y todos los ángeles clamaban de júbilo?”
Después de capítulos de sufrimiento y discusiones, Job por fin recibe una respuesta, pero no la explicación que quería. Dios habla desde la tormenta y le pregunta dónde estaba cuando se echaron los cimientos de la tierra. Puede sonar duro, pero el efecto es levantar la mirada de Job de su dolor hacia la inmensidad de la creación y la sabiduría que hay detrás. A veces Dios no explica; nos invita a confiar. Si vives con preguntas sin respuesta clara, ya sea una pérdida, una enfermedad o una decepción, este pasaje no te avergüenza por preguntar. Te recuerda que quien sostiene el mundo también te sostiene a ti. Hoy dedica unos minutos a salir al aire libre, si puedes, y mirar el cielo o un árbol. Deja que el asombro afloje tu necesidad de entenderlo todo. Si el dolor pesa mucho, considera hablar con un pastor o un consejero.
Oración
Dios de la tormenta y de las estrellas, te confío las preguntas que no puedo responder.

