Devocional diario · 11 de mayo
Conocido antes de nacer
“Tú hiciste todas las delicadas partes internas de mi cuerpo y las uniste en el vientre de mi madre. ¡Gracias por haberme hecho tan admirable! Es admirable pensar en ello. Maravillosa es la obra de tus manos, y eso lo sé muy bien. Tú me observaste cuando en lo más recóndito era yo formado. Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación: todo estaba ya escrito en tu libro; todos mis días se estaban diseñando, aunque no existía uno solo de ellos.”
David se asombra de que Dios lo conociera antes que nadie. En el lugar oculto del vientre, dice el salmo, Dios ya estaba obrando, tejiendo y formando. La respuesta del salmista es adoración, no orgullo: formidables y maravillosas son tus obras. Esto importa cuando luchamos con nuestra apariencia, con lo que nos falta o con dudar de si valemos algo. Tu valor no lo asignó una multitud, una báscula ni una pantalla; lo fijó Aquel que te diseñó a propósito. Si los pensamientos negativos sobre ti son pesados o constantes, compartirlos con un consejero o un pastor es un paso sabio y valiente. Hoy cambia un pensamiento crítico sobre ti por una frase de gratitud a tu Creador. Dila con claridad, aunque se sienta extraño, y luego trata a otra persona como igualmente querida por Dios.
Oración
Creador, gracias por hacerme con propósito. Ayúdame a vernos a mí y a los demás como tú nos ves.

