Devocional diario · 10 de mayo
Vestidos de amor
“Por cuanto Dios los escogió y son santos y amados, practiquen con sinceridad la compasión y la bondad. Sean humildes, amables y buenos. Sopórtense unos a otros y perdonen a quienes se quejen de ustedes. Si el Señor los perdonó, ustedes están obligados a perdonar. Y sobre todo, vístanse de amor, que es lo que permite vivir en perfecta armonía.”
Pablo habla de la vida cristiana como de un cambio de ropa. Ya que somos escogidos, santos y amados por Dios, nos vestimos en consecuencia: compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia. Es una lista notable, porque cada elemento se practica con otras personas, a menudo con quienes nos cansan. Añade dos instrucciones difíciles: soportarnos unos a otros y perdonar como el Señor nos perdonó. Luego viene la prenda que mantiene todo unido, el amor. Fíjate en que primero está la identidad. No nos ponemos estas cosas para ganar el favor de Dios; nos las ponemos porque ya lo tenemos. Hoy elige a una persona que ponga a prueba tu paciencia y decide de antemano qué prenda te pondrás con ella: paciencia, bondad o perdón. Cuando llegue el momento, recuerda que te vistes según quien ya eres en Cristo.
Oración
Señor, vísteme de tu compasión y paciencia. Ayúdame a perdonar como tú me has perdonado.

