Devocional diario · 2 de marzo
Vuelve con todo el corazón
“Por eso el Señor dice: «Vuélvanse a mí por completo, mientras aun hay tiempo. Háganlo con ayuno, llanto y arrepentimiento sincero». No finjan arrepentimiento rasgándose la ropa, sino vuélvanse al Señor su Dios con un corazón lleno de arrepentimiento sincero. Porque él es un Dios amoroso y bueno, que no se enoja fácilmente. Él los ama mucho y le duele castigarlos. Tal vez cambie de parecer y los perdone, y los bendiga en vez de castigarlos. Quizá haga que la tierra vuelva a producir en abundancia, de modo que tengan cereales y vino para que le presenten sus ofrendas.”
Joel describe un momento de crisis nacional, y el llamado de Dios es sorprendentemente tierno. Pide a su pueblo que vuelva con todo lo que tiene, y dice que las señales externas de dolor importan menos que el corazón que hay debajo. Luego el profeta da la razón: el Señor es clemente, compasivo, lento para la ira y grande en amor. Volver no es caminar hacia un juez de ceño fruncido, sino hacia un Padre que ha estado esperando. Fíjate en la esperanza humilde de la última línea: quién sabe, tal vez se compadezca. Joel no trata la misericordia de Dios como una máquina que manejamos, pero espera con claridad encontrar bondad allí. Muchos vestimos la religión como un disfraz mientras el corazón sigue lejos. Hoy escoge una práctica, una caminata sin el teléfono, una comida compartida, un acto de generosidad, y hazla no para parecer devoto sino para acercarte a Dios.
Oración
Señor, eres clemente y lento para la ira. Atrae hoy mi corazón entero de vuelta a ti. Amén.

