Devocional diario · 20 de junio
Ven y descansa
“Vengan a mí los que estén cansados y afligidos y yo los haré descansar. Lleven mi yugo y aprendan de mí, que soy manso y de corazón humilde. Así hallarán descanso para el alma, porque mi yugo es fácil de llevar y mi carga es ligera».”
Jesús habla a los cansados y agobiados, y la invitación es desarmantemente sencilla: vengan a mí. No nos pide que nos arreglemos primero. Ofrece descanso y luego un yugo, lo cual suena contradictorio hasta que recordamos que un yugo es una herramienta compartida. Dos animales tiran juntos, y el más fuerte carga casi todo el peso. Aprender de Jesús significa trabajar al lado de alguien manso y humilde de corazón. Su camino no es el ritmo presionado que nos agota. Hoy identifica lo más pesado que estás cargando, ya sea el trabajo, una situación familiar o una culpa privada. Cuéntaselo a Jesús en unas pocas frases sinceras, como se lo dirías a un amigo. Luego pregúntate qué parte de la carga tomaste sin que fuera tuya, y déjala en el suelo.
Oración
Jesús, estoy cansado. Vengo a ti y te pido que cargues el peso conmigo.

