Devocional diario · 21 de agosto
Lo único necesario
“Jesús y sus discípulos continuaron su viaje y entraron en un pueblo. Allí, una mujer llamada Marta los recibió en su casa. Ella tenía una hermana llamada María, que se sentó a los pies del Señor a escucharlo. Marta estaba preocupada, pues tenía mucho que hacer. Entonces se acercó a Jesús y le dijo: ―Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sirviendo sola? Dile que me ayude. Jesús le contestó:―Marta, Marta, te preocupas demasiado por muchas cosas. Pero sólo una es necesaria. María ha escogido la mejor, y nadie se la va a quitar.”
Marta recibe a Jesús en su casa y se lanza a la hospitalidad, mientras su hermana María se sienta a sus pies para escucharlo. Marta, agobiada, le pide a Jesús que le diga a María que la ayude. Su respuesta es tierna: Marta, estás afanada y turbada con muchas cosas, pero solo una es necesaria. No reprende su servicio; nombra la ansiedad que hay debajo. Servir puede convertirse en una manera de demostrar nuestro valor, y el activismo puede desplazar a la persona misma a quien queremos honrar. Lee Lucas 10:41 y fíjate en el nombre repetido, dicho con cariño y no con reproche. Ambas mujeres lo aman y ambas son bienvenidas. Pero María eligió primero escuchar. Hoy protege diez minutos antes de que empiecen las tareas, o una breve pausa en medio del día. Siéntate, guarda el teléfono y simplemente escucha lo que Jesús podría decirte.
Lee también
“Jesús le contestó:―Marta, Marta, te preocupas demasiado por muchas cosas.”
Lucas 10:41
Oración
Señor, aquieta mi corazón ocupado. Enséñame a sentarme a tus pies y a servir desde el reposo.

