Devocional diario · 24 de mayo
Regalo, luego obra
“Por su misericordia y por medio de la fe, ustedes son salvos. No es por nada que ustedes hayan hecho. La salvación es un regalo de Dios y no se obtiene haciendo el bien. Esto es así para que nadie se sienta orgulloso. Somos creación de Dios, creados en Cristo Jesús para hacer las buenas obras que Dios de antemano ya había planeado.”
Pablo traza una línea clara: somos salvos por gracia, mediante la fe, y hasta esa fe es un regalo, así que nadie puede presumir. Nada de lo que podamos merecer o lograr compra nuestro lugar en la familia de Dios. Pero el pasaje no termina ahí. Somos hechura de Dios, palabra que también puede significar obra maestra o poema, creados en Cristo Jesús para buenas obras que Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas. Las buenas obras no son el precio de la salvación, sino su fruto. Muchos se inclinan hacia uno de dos errores: intentar ganar lo que es gratuito, o suponer que un regalo gratuito no pide nada. Pablo sostiene ambas verdades juntas. Hoy recibe la gracia de Dios sin regatear y busca una buena obra que te espera: un favor, una visita o una palabra de ánimo. Hazla como agradecimiento.
Oración
Padre, gracias por salvarme por gracia. Muéstrame la buena obra que preparaste para mí hoy.

