Devocional diario · 8 de julio
Vestidos para el día
“Por cuanto Dios los escogió y son santos y amados, practiquen con sinceridad la compasión y la bondad. Sean humildes, amables y buenos. Sopórtense unos a otros y perdonen a quienes se quejen de ustedes. Si el Señor los perdonó, ustedes están obligados a perdonar. Y sobre todo, vístanse de amor, que es lo que permite vivir en perfecta armonía. Que la paz de Dios reine en sus corazones, porque ese es su deber como miembros del cuerpo de Cristo. Y sean agradecidos.”
Pablo usa la imagen de vestirse. Cada mañana elegimos ropa, y él sugiere que también elijamos cualidades: compasión, bondad, humildad, mansedumbre, paciencia. No son rasgos reservados a personas dulces por naturaleza; son prendas que los escogidos de Dios se ponen a propósito, un día a la vez. Añade dos hábitos exigentes: soportarnos unos a otros y perdonar como el Señor nos perdonó. Sobre todo, nos pide vestir el amor, que une lo demás como un cinturón, y dejar que la paz de Cristo sea árbitro en el corazón. La paz no es solo un estado de ánimo; es quien toma decisiones. Hoy, antes de salir de casa o abrir tu primer mensaje, imagina una cualidad de esta lista y pide a Dios ayuda para vestirla. Cuando alguien ponga a prueba tu paciencia, recuerda qué prenda elegiste esta mañana.
Oración
Dios, vísteme hoy de bondad y paciencia. Que tu paz decida lo que digo y hago.

