Nuevo: artículos Plus sobre fe, familia y la Biblia. Léelos →

Acerca de este libro: Hageo

Hageo es uno de los libros más cortos de la Biblia y uno de los fechados con mayor precisión: sus cuatro mensajes se dieron en unos cuatro meses. Los exiliados habían vuelto de Babilonia y empezado a reconstruir el templo, pero la obra se detuvo durante años mientras cada uno atendía su propia casa. Hageo les pide que reflexionen sobre su manera de vivir, pues su esfuerzo daba poca satisfacción, y que pongan primero la casa de Dios. Los líderes y el pueblo obedecen, y Dios promete estar con ellos. Cuando el nuevo edificio parece modesto junto al recuerdo del templo de Salomón, él los anima diciendo que su gloria futura será mayor. El libro termina con una palabra para el gobernador Zorobabel, a quien Dios llama su anillo de sellar escogido. Hageo trata de las prioridades, del valor para volver a empezar y de la presencia de Dios con gente común y desanimada. Los cristianos ven en la gloria prometida una señal de Cristo, aunque difieren en los detalles.

Autor
El profeta Hageo, a quien el libro presenta como el que entregó la palabra de Dios.
Fecha
En el año 520 a. C., el segundo año del rey persa Darío; los mensajes se fechan por mes y día.
Destinatarios
Los judíos que habían regresado a Judá, en especial el gobernador Zorobabel y el sumo sacerdote Josué.

Temas

Poner a Dios primeroTerminar la obraLa presencia de Dios con su puebloDesánimo y valorUna gloria futura

Esquema

  1. 1:1–1:11Reflexionen sobre su camino: reconstruyan la casa
  2. 1:12–1:15El pueblo obedece y comienza la obra
  3. 2:1–2:9Ánimo: la gloria postrera
  4. 2:10–2:19Santidad y bendición desde este día
  5. 2:20–2:23La promesa de Dios a Zorobabel

Versículos clave

Sobre este capítuloEn el segundo año del rey Darío, el Señor habla por medio de Hageo a Zorobabel el gobernador y a Josué el sumo sacerdote. Los desterrados que volvieron dicen que aún no es tiempo de reconstruir la casa del Señor, mientras ellos viven en casas con paneles. Dios les pide que consideren sus caminos: han sembrado mucho y cosechado poco, comen sin saciarse, ganan un salario para echarlo en una bolsa rota. La razón es que la casa de Dios sigue en ruinas mientras cada uno corre a su propia casa. Hageo les dice que suban al monte, traigan madera y construyan. El pueblo obedece, y el Señor despierta su espíritu y promete: yo estoy con ustedes.

En el segundo año del rey Darío, el Señor habla por medio de Hageo a Zorobabel el gobernador y a Josué el sumo sacerdote. Los desterrados que volvieron dicen que aún no es tiempo de reconstruir la casa del Señor, mientras ellos viven en casas con paneles. Dios les pide que consideren sus caminos: han sembrado mucho y cosechado poco, comen sin saciarse, ganan un salario para echarlo en una bolsa rota. La razón es que la casa de Dios sigue en ruinas mientras cada uno corre a su propia casa. Hageo les dice que suban al monte, traigan madera y construyan. El pueblo obedece, y el Señor despierta su espíritu y promete: yo estoy con ustedes.

Temas

  • Prioridades
  • Consideren sus caminos
  • Reconstruir el templo
  • Yo estoy con ustedes

Versículos clave

Biblia en audio · Hageo 1

Escucha mientras haces tus cosas.

Hageo 1

Nueva Biblia Viva15 versículos · 2 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1Por medio del profeta Hageo, el Señor les envió un mensaje a Zorobabel, hijo de Salatiel, que era el gobernador de Judá, y al jefe de los sacerdotes Josué, hijo de Josadac. Esto sucedió el día primero del mes sexto del segundo año del reinado de Darío, rey de Persia. 2El Señor Todopoderoso les preguntó: «¿Por qué andan todos diciendo que todavía no es tiempo de reedificar mi templo en Jerusalén?». 3Luego, el Señor les volvió a hablar a través del profeta Hageo: 4«¿Cómo es posible que ustedes vivan en casas bien hermosas, mientras mi templo permanece en ruinas? 5Yo, que soy el Señor Todopoderoso, les digo: ¡Tengan mucho cuidado con lo que están haciendo! 6Siembran mucho, pero recogen poco; comen, pero quedan con hambre; beben, pero quedan con sed; se visten, pero la ropa no los calienta; y el salario no les alcanza para nada. 7»¡Piensen muy bien lo que están haciendo! Se los digo yo, el Señor Todopoderoso. 8Suban a las montañas, traigan madera y reedifiquen mi templo. Eso me alegrará mucho y ustedes serán recompensados. Lo digo yo, el Señor. 9»Esperan mucho, pero reciben poco. Lo que logran guardar en sus casas, yo lo hago desaparecer de un soplo. ¿Por qué? Porque mi templo yace en ruinas y a ustedes nada les importa. Su única preocupación es el adorno de sus propias casas. Lo digo yo, el Señor Todopoderoso. 10»A consecuencia de esa negligencia suya es que yo me he enojado y decidido no enviarles la lluvia necesaria para sus cosechas. 11En realidad he decidido que haya sequía en el valle y sobre los montes; una sequía que hará marchitar el trigo, las uvas, los olivares y todas sus cosechas; una sequía que destruirá todo aquello por lo que han trabajado arduamente, de modo que tanto ustedes como sus animales padecerán sed y hambre». 12Entonces Zorobabel, hijo de Salatiel, gobernador de Judá, el jefe de los sacerdotes Josué, hijo de Josadac, y el resto de la gente sintió mucho miedo. Por eso estuvieron dispuestos a obedecer el mensaje que el Señor su Dios les había enviado por medio del profeta Hageo. 13Entonces, después de que cambiaron de actitud, el Señor envió de nuevo al profeta Hageo para que les dijera: «Yo estaré con ustedes ayudándoles a cumplir este buen propósito». 14Fue así como el Señor animó a Zorobabel, hijo de Salatiel, gobernador de Judá, al jefe de los sacerdotes Josué, hijo de Josadac, y al resto del pueblo para que comenzaran a trabajar en la reconstrucción del templo de su Dios, el Señor Todopoderoso. 15Así que comenzaron los trabajos el día veinticuatro del mes sexto del segundo año del reinado de Darío, rey de Persia.
Versículos de Hageo 1

Capítulos de Hageo

Todos los libros

Yeshva es gratuita y sin anuncios, sostenida por personas como tú. Apoya a Yeshva →