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Sobre este capítuloMiqueas reprende a los líderes de Israel que deberían conocer la justicia pero odian el bien y aman el mal, arrancando la piel del pueblo como carniceros. Cuando clamen a Dios, no les responderá. Los profetas que extravían al pueblo y gritan paz a quienes los alimentan, pero declaran guerra a quienes no, verán que el sol se pone sobre ellos, sin visión ni respuesta de Dios. En contraste, Miqueas dice que está lleno de poder por el Espíritu del Señor, con justicia y fuerza, para declarar a Jacob su pecado. Sión será arada como un campo y Jerusalén un montón de escombros porque los jefes juzgan por soborno y los sacerdotes enseñan por paga.

Miqueas reprende a los líderes de Israel que deberían conocer la justicia pero odian el bien y aman el mal, arrancando la piel del pueblo como carniceros. Cuando clamen a Dios, no les responderá. Los profetas que extravían al pueblo y gritan paz a quienes los alimentan, pero declaran guerra a quienes no, verán que el sol se pone sobre ellos, sin visión ni respuesta de Dios. En contraste, Miqueas dice que está lleno de poder por el Espíritu del Señor, con justicia y fuerza, para declarar a Jacob su pecado. Sión será arada como un campo y Jerusalén un montón de escombros porque los jefes juzgan por soborno y los sacerdotes enseñan por paga.

Temas

  • Líderes que explotan
  • Profetas a sueldo
  • Miqueas lleno del Espíritu
  • Sión arada

Versículos clave

Biblia en audio · Miqueas 3

Escucha mientras haces tus cosas.

Miqueas 3

Nueva Biblia Viva12 versículos · 2 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1¡Oigan ustedes, jefes de Israel! Escuchen ustedes que gobiernan al pueblo de Jacob: ¿Acaso no es deber de ustedes saber lo que es la justicia? 2Sin embargo, ustedes son los más injustos, odian el bien y aman el mal; ustedes son quienes más explotan a mi pueblo y lo dejan en la miseria, despojándolo hasta de lo más necesario para vivir. 3Ustedes son quienes devoran a mi pueblo como si fueran una res, le arrancan la piel, quiebran sus huesos y lo despedazan como si fuera carne para la cazuela. 4Por eso, cuando rueguen al Señor que los ayude en los tiempos difíciles, él no les hará caso. Cuando procuren su ayuda, el Señor se les esconderá, pues está enojado por los crímenes que ustedes cometen. 5Esto es lo que el Señor dice contra los falsos profetas, los que descarrían a este pueblo: «Ustedes le anuncian la paz a quienes les dan de comer, pero a quienes no les dan nada, les anuncian la guerra. 6Por eso, la oscuridad caerá sobre ustedes y los dejará sin visiones; tendrán tapado el entendimiento y no recibirán ningún mensaje de Dios». 7Esos profetas y adivinos quedarán en ridículo, serán el hazmerreír de todos; no tendrán nada que decir, pues Dios no les dará mensajes. 8En cambio, yo estoy lleno de poder, de justicia y de fuerza. Estoy lleno del Espíritu del Señor para denunciar sin temor todas las maldades y la desobediencia de Israel. 9Escuchen esto, líderes de Israel, que odian la justicia y tuercen las intenciones y las obras justas, 10que llenan a Jerusalén, que es la ciudad del monte Sion, de crímenes y actos injustos. 11Los jueces son corruptos, pues reciben dinero para juzgar a favor de los ricos; los sacerdotes enseñan sólo si se les paga, y los falsos profetas le ponen precio a sus mensajes. Y como si esto fuera poco, mal usan el nombre del Señor, diciendo: «¡El Señor está entre nosotros! ¡Ningún mal nos puede acontecer!». 12Por eso, por culpa de ustedes, profetas falsos, Jerusalén será arada como si fuera un potrero y se convertirá en un montón de ruinas, y la montaña donde se asienta el templo se llenará de maleza como cualquier ruina abandonada.
Versículos de Miqueas 3

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