Devocional diario · 20 de febrero
Sabiduría que hace paz
“El que es sabio y entendido entre ustedes es el que lo demuestra con su buena conducta, y con acciones hechas con humildad y sabiduría. Pero si ustedes tienen envidias y rivalidades que les amargan el corazón, no tienen de qué presumir; no falten a la verdad. Esa sabiduría no es la que viene del cielo, sino viene del mundo, del ser humano y del diablo, porque donde hay envidias y rivalidades, también hay confusión y todo tipo de maldad. En cambio, la sabiduría que viene del cielo produce en primer lugar una vida pura. También produce paz, bondad, mansedumbre, imparcialidad, sinceridad y está llena de compasión y buenas acciones. Los que hacen la paz y siembran en paz, cosecharán el fruto de la justicia.”
Santiago contrasta dos tipos de sabiduría. Una se distingue por la envidia amarga y la ambición egoísta, y deja desorden a su paso. La otra viene de lo alto y se describe con palabras suaves: pura, pacífica, amable, dócil, llena de misericordia y buenos frutos, imparcial y sincera. La sabiduría, en esta visión, no es ingenio ni ganar discusiones; es una manera de comportarse que mejora la vida de quienes nos rodean. El último versículo dice que los que hacen la paz siembran en paz y cosechan justicia. La paz se siembra, no solo se desea. Hoy busca un lugar donde crezca la tensión, en el trabajo, en línea o en casa. Pide a Dios la sabiduría que él describe y haz un pequeño acto de paz: suaviza tu tono, escucha antes de responder o pide perdón primero. Confía en que una semilla sembrada en silencio puede crecer.
Oración
Señor, dame la sabiduría de lo alto y hazme sembrador de paz hoy. Amén.

