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Sobre este capítuloLa mujer recuerda una noche en que recorrió las calles de la ciudad buscando al que ama su corazón; lo encuentra y no lo suelta hasta llevarlo a casa. El estribillo vuelve a pedir a las hijas de Jerusalén que no despierten el amor antes de tiempo. La escena cambia a un gran cortejo: una litera que sube del desierto como columna de humo, custodiada por sesenta valientes y hecha de maderas preciosas, plata y oro. El rey Salomón aparece el día de su boda, coronado por su madre. Los lectores ven aquí un cuadro de la alegría nupcial, y algunos oyen en el esplendor real una señal hacia un rey mayor.

La mujer recuerda una noche en que recorrió las calles de la ciudad buscando al que ama su corazón; lo encuentra y no lo suelta hasta llevarlo a casa. El estribillo vuelve a pedir a las hijas de Jerusalén que no despierten el amor antes de tiempo. La escena cambia a un gran cortejo: una litera que sube del desierto como columna de humo, custodiada por sesenta valientes y hecha de maderas preciosas, plata y oro. El rey Salomón aparece el día de su boda, coronado por su madre. Los lectores ven aquí un cuadro de la alegría nupcial, y algunos oyen en el esplendor real una señal hacia un rey mayor.

Temas

  • Buscar y encontrar
  • Cortejo nupcial
  • Paciencia en el amor

Versículos clave

Biblia en audio · Cantares 3

Escucha mientras haces tus cosas.

Cantares 3

Nueva Biblia Viva11 versículos · 1 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1Cierta noche no hallé a mi amado en mi lecho. Me levanté a buscarlo y no pude hallarlo. 2Salí en su busca por las calles de la ciudad y por los caminos, pero no lo hallé. 3Los guardias me detuvieron y yo les dije: «¿Han visto ustedes por algún lado al amor de mi vida?». 4Un poco más tarde lo hallé, lo retuve y no lo dejé ir hasta llevarlo al hogar de mi madre, a la alcoba donde ella me concibió. 5Les ruego, mujeres de Jerusalén, por las gacelas y cervatillas del bosque que no despierten a mi amada. ¡Déjenla dormir! 6¿Quién es este que irrumpe de los desiertos como nube de humo por la tierra, entre aromas de mirra e incienso y perfumes exóticos? 7Miren, es el carro de Salomón rodeado por sesenta de los más aguerridos hombres de su ejército. 8Todos son diestros con la espada y expertos guerreros. Cada uno lleva su espada sobre el muslo contra cualquier ataque nocturno. 9Porque el rey Salomón se hizo una carroza de madera del Líbano. 10De plata eran sus columnas, su dosel de oro, de púrpura el asiento. Y su interior fue decorado con amor por las doncellas de Jerusalén. 11Salgan a ver al rey Salomón, oh doncellas de Sion, vean la corona que su madre le puso el día de su boda, el día de su alegría.
Versículos de Cantares 3

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