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Sobre este capítuloEl novio elogia a su novia de pies a cabeza con las imágenes ricas del mundo antiguo: ojos como palomas, cabellos como rebaño de cabras en la ladera, dientes como ovejas recién trasquiladas y cuello como torre. Estas comparaciones buscan transmitir asombro, no una descripción literal. La llama su novia y dice que es toda hermosa, sin defecto. Habla de su amor como mejor que el vino y la describe como un huerto cerrado y una fuente sellada, imagen de un amor fiel y exclusivo. Ella lo invita a entrar en su huerto y disfrutar de sus frutos.

El novio elogia a su novia de pies a cabeza con las imágenes ricas del mundo antiguo: ojos como palomas, cabellos como rebaño de cabras en la ladera, dientes como ovejas recién trasquiladas y cuello como torre. Estas comparaciones buscan transmitir asombro, no una descripción literal. La llama su novia y dice que es toda hermosa, sin defecto. Habla de su amor como mejor que el vino y la describe como un huerto cerrado y una fuente sellada, imagen de un amor fiel y exclusivo. Ella lo invita a entrar en su huerto y disfrutar de sus frutos.

Temas

  • Admiración por la novia
  • Amor fiel y exclusivo
  • La invitación al huerto

Versículos clave

Biblia en audio · Cantares 4

Escucha mientras haces tus cosas.

Cantares 4

Nueva Biblia Viva16 versículos · 2 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1¡Qué hermosa eres, amor mío, qué hermosa! Tus ojos, tras el velo, son como palomas. Sobre el rostro, tus negros cabellos son como rebaños de cabras que retozan en las laderas de Galaad. 2Tus dientes son tan blancos como lana de oveja recién trasquilada y lavada; son perfectos y completos. 3Como cinta escarlata son tus labios, y ¡qué bellas tus palabras! Tus mejillas, tras el velo parecen dos mitades de granadas. 4Tu cuello es como la torre de David, engalanada con los escudos de mil héroes. 5Tus pechos son dos gacelas, dos gacelas pastando entre lirios. 6Hasta que despunte el día y huyan las sombras, subiré yo al monte de mirra y a la colina de incienso. 7¡Qué hermosa eres toda tú, amor mío! No tienes defectos. 8Vente conmigo, desde el Líbano, novia mía. Miraremos desde la cumbre del monte, desde la cima del monte Hermón, donde tienen su guarida los leones y merodean los leopardos. 9Cautivaste mi corazón, hermosa mía, novia mía; me cautivaste con una sola mirada de tus ojos, con una sola cuenta de tu collar. 10Cuán dulce es tu amor, amada mía, novia mía, Cuánto mejor que el vino. Más fragante es el perfume de tu amor que las más ricas especias. 11Tus labios, amada mía, destilan miel. Sí, miel y crema escondes bajo tu lengua, y el aroma de tus vestidos es como el de los montes y cedros del Líbano. 12Mi novia y mi amada es como huerto privado, como manantial vedado a los demás. 13Eres como bello huerto que produce frutas preciosas, con los más exóticos perfumes: 14nardo y azafrán, cálamo aromático y canela, y perfume de todo árbol de incienso; además de mirra y áloe, y toda especia preciosa. 15Eres fuente de jardín, pozo de agua viva; refrescante como las corrientes que manan de los montes del Líbano. 16Ven, viento del norte; despierta; ven, viento del sur, sopla sobre mi huerto y llévale a mi amado su dulce perfume. Que venga él a su huerto y coma su fruto más exquisito.
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