Nuevo: artículos Plus sobre fe, familia y la Biblia. Léelos →

Sobre este capítuloA Israel se le llama pueblo de la propiedad especial de Dios, por lo cual no debe hacer duelo al modo pagano, como cortarse el cuerpo. El capítulo enumera animales que pueden y no pueden comerse, distinguiendo lo limpio de lo inmundo entre animales terrestres, peces y aves. Los cristianos discrepan sobre si estas leyes de alimentos siguen vigentes, y muchos señalan la enseñanza del Nuevo Testamento de que todos los alimentos son ahora limpios. Luego manda un diezmo de la producción anual, para comerlo con alegría ante Dios y compartirlo con los levitas, y cada tercer año guardarlo para extranjeros, huérfanos y viudas.

A Israel se le llama pueblo de la propiedad especial de Dios, por lo cual no debe hacer duelo al modo pagano, como cortarse el cuerpo. El capítulo enumera animales que pueden y no pueden comerse, distinguiendo lo limpio de lo inmundo entre animales terrestres, peces y aves. Los cristianos discrepan sobre si estas leyes de alimentos siguen vigentes, y muchos señalan la enseñanza del Nuevo Testamento de que todos los alimentos son ahora limpios. Luego manda un diezmo de la producción anual, para comerlo con alegría ante Dios y compartirlo con los levitas, y cada tercer año guardarlo para extranjeros, huérfanos y viudas.

Temas

  • Un pueblo especial
  • Alimentos limpios e inmundos
  • El diezmo y los pobres

Versículos clave

Biblia en audio · Deuteronomio 14

Escucha mientras haces tus cosas.

Deuteronomio 14

Nueva Biblia Viva21 versículos · 3 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1»Puesto que ustedes son el pueblo de Dios, no se harán heridas en el cuerpo, ni se raparán las cabezas para asistir a funerales. 2Ustedes pertenecen exclusivamente al Señor su Dios, y él los ha elegido para que sean su posesión única entre las demás naciones de la tierra. 3»No comerás ningún animal que yo haya declarado ceremonialmente inmundo. 4Estos son los animales que puedes comer: El buey, la oveja, la cabra, el ciervo, la gacela, el corzo, la cabra montés, el íbice, el antílope y el carnero montés. 6»Podrás comer cualquier animal que tenga pezuña hendida y que rumie. 7Si el animal no cumple con ambos requisitos, no puedes comerlo. Por lo tanto no podrás comer camello, liebre ni conejo. Son rumiantes pero no tienen pezuña hendida. 8No podrás comer cerdo porque, aunque tiene pezuña hendida, no es rumiante. No debes comer la carne de ninguno de esos animales ni tocar sus cadáveres. 9»Podrás comer solamente los animales marinos que tienen escamas y aletas; 10todos los demás son ceremonialmente inmundos. 11»Podrás comer cualquier ave, salvo las siguientes: El águila, el quebrantahuesos, el azor, el gallinazo, el milano de cualquier variedad, el cuervo de cualquier especie, el avestruz, la lechuza, la gaviota, y el gavilán de cualquiera de sus especies, el búho, el ibis, el calamón, el pelícano, el buitre, el somormujo, la cigüeña, la garza en cualquiera de sus especies, la abubilla y el murciélago. 19»No comerás insectos alados porque son inmundos. 20Pero las langostas, saltamontes y grillos sí podrás comer. 21»No comerás lo que ha muerto de muerte natural. Sin embargo el extranjero puede hacerlo. Puedes dárselo y vendérselo; pero no comas tú de ello, porque tú eres santo delante del Señor tu Dios. »No cocerás el cabrito en la leche de su madre. 22»Todos los años deberás apartar la décima parte de todas tus cosechas. 23En presencia del Señor tu Dios en el lugar que él escogerá como santuario, allí comerás el diezmo de tus cereales, de tu vino, de tu aceite y de las primicias de tus ovejas y vacas. El propósito de los diezmos es que aprendas a poner a Dios siempre en el primer lugar de tu vida. 24Si el lugar que Dios elige como santuario te queda tan lejos que no resulta conveniente llevar los diezmos hasta allí, 25venderás la ración correspondiente al diezmo de tus cosechas y ganados, y llevarás el dinero al santuario del Señor. 26Cuando llegues, compra con el dinero un buey, una oveja, vino, sidra o cualquier cosa que desees, para festejar y para regocijarte con toda tu casa delante del Señor tu Dios. 27»No olvides compartir tus ingresos con los levitas de tu comunidad, porque ellos no tienen propiedades ni cosechas como tú. 28»Cada tercer año usarás todo tu diezmo para necesidades de la comunidad donde vives. 29Entrégaselo a los levitas, que no tienen heredad en medio tuyo, a los exiliados, a las viudas, o a los huérfanos dentro de tu ciudad, a fin de que puedan comer y quedar saciados; entonces el Señor te bendecirá a ti y a tu obra.
Versículos de Deuteronomio 14

Capítulos de Deuteronomio

Todos los libros