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Sobre este capítuloPablo continúa su petición sobre la ofrenda para los creyentes de Jerusalén. Ha estado alabando el entusiasmo de los corintios y envía por delante a los hermanos para que el donativo esté listo y sea dado de buena gana, no arrancado. El principio es como el de sembrar: quien siembra escasamente cosecha escasamente, y quien siembra con generosidad cosecha con generosidad. Cada uno debe dar como lo decidió en su corazón, no con tristeza ni por obligación, pues Dios ama al dador alegre. Dios puede proveer con abundancia para que hagan el bien de toda manera, y el resultado es acción de gracias a Dios de parte de muchos.

Pablo continúa su petición sobre la ofrenda para los creyentes de Jerusalén. Ha estado alabando el entusiasmo de los corintios y envía por delante a los hermanos para que el donativo esté listo y sea dado de buena gana, no arrancado. El principio es como el de sembrar: quien siembra escasamente cosecha escasamente, y quien siembra con generosidad cosecha con generosidad. Cada uno debe dar como lo decidió en su corazón, no con tristeza ni por obligación, pues Dios ama al dador alegre. Dios puede proveer con abundancia para que hagan el bien de toda manera, y el resultado es acción de gracias a Dios de parte de muchos.

Temas

  • Sembrar y cosechar
  • Dar con alegría
  • Acción de gracias a Dios

Versículos clave

Biblia en audio · 2 Corintios 9

Escucha mientras haces tus cosas.

2 Corintios 9

Nueva Biblia Viva15 versículos · 2 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1Sé que está de más que les hable de ayudar a los cristianos. 2Ustedes siempre están dispuestos a ayudar; y he tenido el orgullo de decir a los hermanos de Macedonia que, hace un año, ustedes, los de Acaya, ya estaban listos para enviar una ofrenda. Y es más: el entusiasmo de ustedes fue la chispa que prendió en la mayoría de ellos el deseo de ayudar. 3Sin embargo, les envío a estos hermanos para asegurarme de que ya están listos para mandar el donativo, como he dicho que lo estarían. No quiero que a última hora me hagan quedar mal. 4Me daría pena —y a ustedes también— que algunos macedonios fueran conmigo y encontraran que todavía ni siquiera han recogido la ofrenda. 5Así que pedí a estos hermanos que fueran primero y se cercioraran de que el generoso donativo que ustedes prometieron ya esté listo. Así será una muestra de generosidad y no de tacañería. 6Ahora bien, el agricultor que siembra pocas semillas, obtendrá poca cosecha; pero el que siembra mucho, mucho cosechará. 7Cada uno tiene que determinar cuánto va a dar. Que no sea con tristeza ni porque lo obliguen, porque Dios ama al que da con alegría. 8Poderoso es Dios para darles en abundancia sus bendiciones, de tal manera que, siempre y en todas las circunstancias, no sólo tengan para satisfacer las necesidades propias sino también para dar en abundancia a los demás. 9Como está escrito: «El que da generosamente a los pobres hace que su justicia permanezca para siempre». 10Porque así como Dios le da semillas al agricultor y también le da el pan que lo alimenta, así él mismo les proporcionará abundantes cosechas, para que ustedes puedan ayudar a otros. 11Sí, Dios les dará a ustedes en abundancia para que puedan dar en abundancia; y cuando entreguemos las dádivas de ustedes a los que las necesitan, prorrumpirán en acción de gracias a Dios. 12En otras palabras, el donativo que ustedes envíen es un servicio sagrado que surtirá dos efectos: ayudará a los que están en necesidad e impulsará a estos a estar muy agradecidos con Dios. 13Cuando reciban esta demostración de servicio, ellos alabarán a Dios porque ustedes obedecen el mensaje de Cristo, son generosos y se solidarizan con ellos y con todos. 14Además, ellos orarán por ustedes con mucho amor, gracias a la bondad de Dios que se manifestó a través de ustedes. 15¡Gracias a Dios por el regalo tan maravilloso que nos ha dado, y que no podemos expresar con palabras!
Versículos de 2 Corintios 9

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