Nuevo: artículos Plus sobre fe, familia y la Biblia. Léelos →

Sobre este capítuloEn el segundo banquete, el rey vuelve a preguntar a Ester qué desea. Ella ruega por su vida y por su pueblo, vendido para ser destruido, y señala a Amán como el enemigo. El rey, furioso, sale al jardín. Amán suplica misericordia a Ester y, cayendo sobre su diván, parece atacarla cuando el rey regresa. Un siervo menciona la horca que Amán construyó para Mardoqueo, y el rey ordena colgar a Amán allí. El capítulo muestra un momento de valiente sinceridad y el cumplimiento del dicho de que quien cava un hoyo puede caer en él.

En el segundo banquete, el rey vuelve a preguntar a Ester qué desea. Ella ruega por su vida y por su pueblo, vendido para ser destruido, y señala a Amán como el enemigo. El rey, furioso, sale al jardín. Amán suplica misericordia a Ester y, cayendo sobre su diván, parece atacarla cuando el rey regresa. Un siervo menciona la horca que Amán construyó para Mardoqueo, y el rey ordena colgar a Amán allí. El capítulo muestra un momento de valiente sinceridad y el cumplimiento del dicho de que quien cava un hoyo puede caer en él.

Temas

  • Alzar la voz
  • Justicia cumplida
  • La caída de Amán

Versículos clave

Biblia en audio · Ester 7

Escucha mientras haces tus cosas.

Ester 7

Nueva Biblia Viva10 versículos · 2 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1El rey y Amán llegaron al banquete que Ester les preparó. 2Nuevamente, mientras bebían vino, el rey le preguntó a la reina Ester: ―¿Cuál es tu petición, reina Ester? ¿Qué es lo que deseas? Cualquier cosa que sea. ¡Te daré hasta la mitad de mi reino! 3La reina Ester le contestó: ―Si de verdad me he ganado el favor de Su Majestad, y si lo desea, le ruego que salve mi vida y la vida de mi pueblo. 4Porque mi pueblo y yo hemos sido vendidos a quienes quieren destruirnos. ¡Estamos condenados a la destrucción total! Si sólo hubiéramos sido vendidos como esclavos y esclavas, yo no me quejaría delante de Su Majestad, pues eso no sería motivo para inquietarlo. 5―¿De qué estás hablando? —le preguntó el rey Asuero—. ¿Quién se atrevería a hacerte daño? 6Ester replicó: ―¡Nuestro enemigo y adversario es este malvado Amán! Entonces Amán se perturbó delante del rey y de la reina. 7El rey se levantó y salió del banquete al jardín del palacio. Pero Amán se quedó suplicándole a la reina Ester que le salvara la vida, porque sabía que ya no contaba con la ayuda del rey. 8Cuando el rey regresó del jardín y entró a la sala, vio que Amán estaba inclinado sobre el sofá donde se hallaba recostada Ester. Entonces, al ver esto, el rey gritó: ―¡Y es que te vas a atrever a violar a la reina aquí mismo en el palacio, delante de mis propios ojos! Al oír el grito del rey, sus guardias entraron y le cubrieron el rostro a Amán con el velo de los condenados a muerte. 9Entonces Jarboná, otro de los hombres de confianza del rey, dijo: ―Su Majestad, Amán ordenó construir, en el patio de su casa, una horca de veintidós metros y medio de alto para colgar a Mardoqueo, el hombre que salvó al rey de ser asesinado. ―¡Cuelguen a Amán en ella! —ordenó el rey. 10Así que colgaron a Amán en la misma horca que había preparado para Mardoqueo, y así se apaciguó la ira del rey.
Versículos de Ester 7

Capítulos de Ester

Todos los libros