Nuevo: artículos Plus sobre fe, familia y la Biblia. Léelos →

Sobre este capítuloDespués de que Nabucodonosor lleva al exilio a Joaquín y a los líderes de Judá, Jeremías ve dos canastas de higos delante del templo: una con higos muy buenos y otra con higos tan malos que no se pueden comer. Dios explica que los higos buenos son los desterrados en Babilonia, a quienes considerará buenos, cuidará y hará volver. Los edificará, los plantará, les dará un corazón para conocerlo, y serán su pueblo, pues volverán a él de todo corazón. Los higos malos son Sedequías, sus oficiales y quienes quedan en Jerusalén o viven en Egipto; serán objeto de horror.

Después de que Nabucodonosor lleva al exilio a Joaquín y a los líderes de Judá, Jeremías ve dos canastas de higos delante del templo: una con higos muy buenos y otra con higos tan malos que no se pueden comer. Dios explica que los higos buenos son los desterrados en Babilonia, a quienes considerará buenos, cuidará y hará volver. Los edificará, los plantará, les dará un corazón para conocerlo, y serán su pueblo, pues volverán a él de todo corazón. Los higos malos son Sedequías, sus oficiales y quienes quedan en Jerusalén o viven en Egipto; serán objeto de horror.

Temas

  • Dos canastas de higos
  • Esperanza para los desterrados
  • Un corazón para conocer a Dios

Versículos clave

Biblia en audio · Jeremías 24

Escucha mientras haces tus cosas.

Jeremías 24

Nueva Biblia Viva9 versículos · 1 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1Después que Nabucodonosor, el rey de Babilonia, capturó y sometió a esclavitud a Jeconías, hijo de Joacim, rey de Judá, y lo llevó prisionero a Babilonia junto con los príncipes de Judá y los obreros calificados —carpinteros y herreros—, el Señor me dio otra visión. 2Vi dos canastas de higos colocadas frente al templo de Jerusalén. En una canasta había higos frescos, recién madurados, pero los de la otra cesta estaban echados a perder y mohosos, pudriéndose ya. 3Entonces el Señor me dijo: ¿Qué ves, Jeremías? Yo respondí: «Higos, unos muy buenos y otros muy malos, que no se pueden comer de malos». 4Entonces el Señor, el Dios de Israel, dijo: Los higos buenos representan a los que van como prisioneros a Babilonia. De ellos tendré mucho cuidado. 6Yo me encargaré de que los traten bien y los volveré a traer de regreso. Les ayudaré y no los heriré; haré que vuelvan a ubicarse en su tierra y en ella serán prósperos. 7Les daré un corazón que esté en sintonía con mi voluntad. Serán mi pueblo y yo seré su Dios, porque con gran alegría volverán a mí. 8Pero los higos podridos representan a Sedequías, rey de Judá, sus funcionarios y el resto de Jerusalén que se ha quedado en este país; también a los que se fueron a vivir en Egipto. Los trataré como a higos podridos que no sirven para nada, dice el Señor. 9Los haré repulsivos para todas las naciones de la tierra, y serán objeto de burla, mofa y maldición dondequiera que yo los obligue a ir. 10Y en medio de ellos habrá mucha muerte, hambre y enfermedad hasta que sean eliminados de la tierra de Israel, la que yo di a ellos y a sus antepasados.
Versículos de Jeremías 24

Capítulos de Jeremías

Todos los libros