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Sobre este capítuloJuan ve otra señal grande y admirable en el cielo: siete ángeles que tienen las siete plagas postreras, con las cuales se consuma la ira de Dios. Junto a un mar de vidrio mezclado con fuego están los que han vencido a la bestia, con arpas que Dios les ha dado. Cantan el cántico de Moisés y del Cordero, alabando al Señor Dios Todopoderoso por sus obras grandes y maravillosas y por sus caminos justos y verdaderos, y declarando que todas las naciones vendrán y adorarán delante de él. Luego se abre el templo del cielo, y salen los siete ángeles vestidos de lino puro con cintos de oro. Uno de los seres vivientes les da siete copas de oro llenas de la ira de Dios, y el templo se llena del humo de su gloria, de modo que nadie puede entrar hasta que terminen las plagas.

Juan ve otra señal grande y admirable en el cielo: siete ángeles que tienen las siete plagas postreras, con las cuales se consuma la ira de Dios. Junto a un mar de vidrio mezclado con fuego están los que han vencido a la bestia, con arpas que Dios les ha dado. Cantan el cántico de Moisés y del Cordero, alabando al Señor Dios Todopoderoso por sus obras grandes y maravillosas y por sus caminos justos y verdaderos, y declarando que todas las naciones vendrán y adorarán delante de él. Luego se abre el templo del cielo, y salen los siete ángeles vestidos de lino puro con cintos de oro. Uno de los seres vivientes les da siete copas de oro llenas de la ira de Dios, y el templo se llena del humo de su gloria, de modo que nadie puede entrar hasta que terminen las plagas.

Temas

  • Cántico de Moisés y del Cordero
  • Siete últimas plagas
  • La gloria de Dios llena el templo

Versículos clave

Biblia en audio · Apocalipsis 15

Escucha mientras haces tus cosas.

Apocalipsis 15

Nueva Biblia Viva8 versículos · 1 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1Y vi aparecer en el cielo una señal grande y maravillosa: siete ángeles a los que se les encomendó la tarea de llevar a la tierra las siete plagas finales, con las cuales la ira de Dios quedaría satisfecha. 2Vi también algo semejante a un océano de fuego y vidrio, sobre el que estaban de pie los que habían salido victoriosos de su lucha con la bestia, su estatua y el número que representa su nombre. En las manos traían las arpas de Dios, 3y cantaban el cántico de Moisés, el siervo de Dios, y el cántico del Cordero: «Formidables y maravillosas son tus obras, Señor, Dios Todopoderoso. Justos y verdaderos son tus caminos, Rey de las naciones. 4¿Quién no te temerá, oh Señor? ¿Quién no glorificará tu nombre? Porque sólo Tú eres santo. Las naciones vendrán y te adorarán, porque tus obras de justicia ya se han manifestado». 5Entonces miré y vi que el templo, el tabernáculo del testimonio, que está en el cielo, quedó abierto de par en par. 6Los siete ángeles que tenían la tarea de esparcir las siete plagas salieron del templo vestidos de lino blanco resplandeciente y con el pecho ceñido con cintos de oro. 7Uno de los cuatro seres vivientes entregó a cada uno de los siete ángeles una copa de oro llena del furor del Dios que vive por los siglos de los siglos. 8Entonces, el templo se llenó del humo de la gloria y del poder de Dios; y nadie podía entrar allí mientras los siete ángeles no hubieran terminado de derramar las siete plagas.
Versículos de Apocalipsis 15

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