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Sobre este capítuloLa palabra del Señor llega a Jonás por segunda vez: ve a Nínive y proclama lo que te diré. Esta vez va y clama que en cuarenta días la ciudad será destruida. Para su asombro, el pueblo cree en Dios, declara un ayuno y se viste de cilicio, del mayor al menor, y el rey se levanta de su trono, se quita el manto y se cubre de cilicio y ceniza. Decreta que todos, incluso los animales, ayunen y se aparten de sus malos caminos y de la violencia, con la esperanza de que Dios se compadezca. Cuando Dios ve sus obras, que se apartaron de su mal camino, se arrepiente y no trae el desastre.

La palabra del Señor llega a Jonás por segunda vez: ve a Nínive y proclama lo que te diré. Esta vez va y clama que en cuarenta días la ciudad será destruida. Para su asombro, el pueblo cree en Dios, declara un ayuno y se viste de cilicio, del mayor al menor, y el rey se levanta de su trono, se quita el manto y se cubre de cilicio y ceniza. Decreta que todos, incluso los animales, ayunen y se aparten de sus malos caminos y de la violencia, con la esperanza de que Dios se compadezca. Cuando Dios ve sus obras, que se apartaron de su mal camino, se arrepiente y no trae el desastre.

Temas

  • Una segunda oportunidad
  • Nínive se arrepiente
  • Dios se compadece

Versículos clave

Biblia en audio · Jonás 3

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Jonás 3

Nueva Biblia Viva9 versículos · 1 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1Entonces el Señor le habló de nuevo a Jonás: 2«Ve a la gran ciudad de Nínive y comunícales el mensaje que te voy a dar». 3En esta ocasión Jonás obedeció y fue a Nínive. Nínive era una ciudad muy grande, tan grande era que se necesitaban tres días para recorrerla. 4Cuando entró Jonás el primer día a la ciudad y comenzó a predicar, el pueblo se arrepintió de sus malas obras. Jonás pregonaba con voz potente el mensaje de Dios: «¡Dentro de cuarenta días Nínive será destruida!». Los ninivitas creyeron el mensaje que Dios les enviaba y decidieron ayunar. Desde el más encumbrado hasta el más pobre se vistieron con ropas de luto, es decir, con ropa áspera y tosca, en señal de arrepentimiento. 6Cuando el rey de Nínive supo lo que Jonás estaba predicando, bajó del trono, se quitó las ropas reales, se vistió también con ropa áspera y se sentó sobre ceniza. 7Luego el rey y sus nobles enviaron este mensaje a toda la ciudad: «Que nadie, incluidos los animales, coma nada ni beba agua. 8Todos deben vestirse con ropas ásperas, de luto, clamar de todo corazón a Dios y dejar su mal comportamiento, la violencia y el robo. 9Quizás Dios tenga misericordia, deje de estar enojado con nosotros y nos permita seguir viviendo». 10Cuando Dios vio que los ninivitas estaban dispuestos a dejar su mala conducta, decidió no destruirlos como había planeado.
Versículos de Jonás 3

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