Nuevo: artículos Plus sobre fe, familia y la Biblia. Léelos →

Acerca de este libro: Zacarías

Zacarías es un libro de visiones y promesas escrito para animar a una comunidad desalentada. Los desterrados habían vuelto de Babilonia, pero el templo seguía sin terminar y el futuro parecía pequeño. Zacarías comienza con un llamado a volver al Señor y luego recibe ocho visiones en una sola noche: jinetes que recorren la tierra, un cordel de medir sobre Jerusalén, un sumo sacerdote al que le quitan sus vestiduras sucias, un candelabro alimentado por olivos y más. Juntas dicen que Dios no ha abandonado a su pueblo, que lo purificará y que la obra se terminará por su Espíritu y no por la fuerza humana. La segunda mitad mira hacia el futuro con dos oráculos sobre un rey humilde que llega montado en un burro, un pastor rechazado, el llanto por alguien a quien traspasaron y el Señor reinando sobre toda la tierra. El Nuevo Testamento recurre a estos capítulos una y otra vez al hablar de Jesús, sobre todo en los hechos de su última semana. Los cristianos difieren en cuán literalmente leer los últimos capítulos, pero casi todos oyen en ellos la esperanza de que Dios habitará con su pueblo.

Autor
El profeta Zacarías, nieto de Idó; muchos eruditos piensan que los capítulos 9–14 vienen de otra mano o de una época posterior.
Fecha
Comienza en el 520 a. C., en el segundo año de Darío; los eruditos fechan los últimos capítulos en el mismo período o algo después.
Destinatarios
Los judíos que regresaron a Jerusalén tras el exilio y reconstruían el templo.

Temas

Volver al SeñorEl Espíritu de Dios, no la fuerza humanaPurificación y renovaciónLa venida del rey humildeDios habitando con su pueblo

Esquema

  1. 1:1–1:6Un llamado a volver
  2. 1:7–6:15Ocho visiones nocturnas
  3. 7:1–8:23Una pregunta sobre el ayuno y promesas de restauración
  4. 9:1–11:17El rey que viene y el pastor rechazado
  5. 12:1–14:21Duelo, purificación y el reinado del Señor

Versículos clave

Sobre este capítuloEn el segundo año de Darío, Zacarías llama a los desterrados que volvieron a regresar al Señor, para que él vuelva a ellos, y a no ser como sus antepasados que ignoraron a los profetas anteriores. Esos antepasados murieron, pero las palabras de Dios los alcanzaron. Luego Zacarías ve la primera de ocho visiones nocturnas: un hombre sobre un caballo rojo entre mirtos, con jinetes que han recorrido la tierra y la hallaron en calma. El ángel del Señor pregunta hasta cuándo Dios retendrá su misericordia de Jerusalén, y el Señor responde con palabras amables, diciendo que tiene celo por Sión. Otras visiones muestran cuatro cuernos que dispersaron a Judá y cuatro artesanos que los derribarán.

En el segundo año de Darío, Zacarías llama a los desterrados que volvieron a regresar al Señor, para que él vuelva a ellos, y a no ser como sus antepasados que ignoraron a los profetas anteriores. Esos antepasados murieron, pero las palabras de Dios los alcanzaron. Luego Zacarías ve la primera de ocho visiones nocturnas: un hombre sobre un caballo rojo entre mirtos, con jinetes que han recorrido la tierra y la hallaron en calma. El ángel del Señor pregunta hasta cuándo Dios retendrá su misericordia de Jerusalén, y el Señor responde con palabras amables, diciendo que tiene celo por Sión. Otras visiones muestran cuatro cuernos que dispersaron a Judá y cuatro artesanos que los derribarán.

Temas

  • Volver al Señor
  • Comienzan las visiones nocturnas
  • El amor celoso de Dios por Sión

Versículos clave

Biblia en audio · Zacarías 1

Escucha mientras haces tus cosas.

Zacarías 1

Nueva Biblia Viva21 versículos · 3 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1En el mes octavo del segundo año del reinado de Darío, el Señor le habló a Zacarías hijo de Berequías y nieto de Idó. El Señor Todopoderoso le pidió que les diera a los israelitas este mensaje: 2«Yo, que soy el Señor, estuve muy enojado con los antepasados de ustedes. 3Pero si ustedes vuelven a serme fieles devotos, entonces yo volveré a estar con ustedes en todo momento. Lo afirmo yo, el Señor Todopoderoso. 4»¡No sean como sus antepasados! A ellos, los primeros profetas les rogaron en vano que dejaran de actuar de forma tan malvada. “¡Vamos, vuélvanse de nuevo en fieles devotos del Señor”, les decían en nombre del Señor. Pero no. Ellos no quisieron seguir la exhortación; no les hicieron caso a sus palabras. 5»Hace tiempo ya que murieron sus antepasados, y también los profetas antiguos. 6Pero se cumplió en ellos todo lo que les advertí por medio de mis profetas. Sí, el castigo anunciado cayó sobre ellos. Entonces al fin se arrepintieron. “Hemos recibido del Señor Todopoderoso lo que merecían nuestras malas acciones”, dijeron. “El Señor hizo lo que nos había advertido que haría”». 7En el día veinticuatro del mes onceavo, el mes llamado sebat, del segundo año del reinado de Darío, el Señor le habló a Zacarías hijo de Berequías y nieto de Idó. Lo hizo con estas palabras. 8Vi en la noche a un hombre montado sobre un caballo alazán que estaba entre los mirtos, en medio de un valle. Detrás de él había otros caballos: alazanes, bayos y blancos, cada uno con su jinete. 9Un ángel se paró a mi lado, y yo le pregunté: «Señor, ¿para qué son todos estos caballos?». El ángel me respondió: «Te explicaré». 10Entonces el jinete del caballo alazán, que estaba entre los mirtos, me dijo: «A estos caballos el Señor los ha enviado a recorrer la tierra». 11Entonces los demás jinetes informaron al ángel del Señor: «Hemos recorrido toda la tierra, y en todo lugar hay paz y prosperidad». 12Después de oír esto, el ángel del Señor dijo en oración: «Señor Todopoderoso, durante setenta años has castigado mucho a Jerusalén y las ciudades de Judá. ¿Cuánto tiempo más tendrá que pasar antes de que les muestres tu misericordia nuevamente?». 13Y el Señor le respondió con palabras alentadoras y buenas al ángel que estaba parado a mi lado. 14Entonces el ángel me dijo: «Proclama este mensaje del Señor Todopoderoso: “Amo mucho a Jerusalén, es tan inmenso el amor que le tengo, que hasta siento celos por ella. 15Estoy encolerizado con las naciones paganas que viven tan tranquilas, porque se aprovecharon de que estuve enojado un poco con mi pueblo, y estas naciones aprovecharon para afligir a mi pueblo mucho más de lo que debían. 16Por lo tanto, así digo yo, el Señor: Volveré a tener misericordia de Jerusalén, y haré que mi templo sea reedificado. Lo afirmo yo, el Señor Todopoderoso”». 17El ángel me dijo que también diera este mensaje de parte del Señor Todopoderoso: «Nuevamente las ciudades de Israel volverán a rebosar de prosperidad, y el Señor consolará otra vez a Jerusalén, la bendecirá y vivirá en ella». 18Luego levanté la vista, y vi cuatro cuernos. 19Entonces le pregunté al ángel que hablaba conmigo: «¿Qué significan estos cuernos?». Y él me respondió: «Representan las cuatro potencias que han esparcido a Judá, a Israel y a Jerusalén». 20Entonces el Señor me mostró cuatro herreros. 21Y le pregunté: «¿Qué han venido a hacer estos hombres?». El ángel me respondió: «Han venido a derribar los cuernos que dispersaron a Judá, y para acabar por completo con su poder, por lo que le hicieron a Judá».
Versículos de Zacarías 1

Capítulos de Zacarías

Todos los libros