Nuevo: artículos Plus sobre fe, familia y la Biblia. Léelos →

Sobre este capítuloEl autor explica lo que hace un sumo sacerdote: es escogido entre los hombres para representarlos ante Dios y ofrecer dones y sacrificios, y puede tratar con paciencia a los ignorantes porque comparte su debilidad. Nadie toma este honor para sí, y Cristo fue designado por Dios sacerdote según el orden de Melquisedec, no de Aarón. En su vida terrenal Jesús oró con gran clamor y lágrimas y aprendió la obediencia por lo que padeció, llegando a ser autor de eterna salvación. El capítulo termina con un reproche a los lectores que se han vuelto lentos y siguen con leche espiritual cuando ya deberían tomar alimento sólido.

El autor explica lo que hace un sumo sacerdote: es escogido entre los hombres para representarlos ante Dios y ofrecer dones y sacrificios, y puede tratar con paciencia a los ignorantes porque comparte su debilidad. Nadie toma este honor para sí, y Cristo fue designado por Dios sacerdote según el orden de Melquisedec, no de Aarón. En su vida terrenal Jesús oró con gran clamor y lágrimas y aprendió la obediencia por lo que padeció, llegando a ser autor de eterna salvación. El capítulo termina con un reproche a los lectores que se han vuelto lentos y siguen con leche espiritual cuando ya deberían tomar alimento sólido.

Temas

  • Cristo nuestro sacerdote
  • Aprender la obediencia
  • Crecer en madurez

Versículos clave

Biblia en audio · Hebreos 5

Escucha mientras haces tus cosas.

Hebreos 5

Nueva Biblia Viva13 versículos · 2 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1El sumo sacerdote es escogido de entre los hombres para representarlos ante Dios y para ofrecer ofrendas y sacrificios por los pecados. 2Y lo hace tanto por los pecados del pueblo como por los suyos propios, ya que como ser humano tiene muchas debilidades. Y por eso mismo, puede ser comprensivo con quienes son ignorantes y andan extraviados. 4Nadie puede hacerse sumo sacerdote por su propia cuenta. Al sumo sacerdote lo llama Dios, como en el caso de Aarón. 5Ni siquiera Cristo eligió él mismo ser sumo sacerdote, sino que Dios lo eligió y le dio ese honor cuando dijo: «Tú eres Hijo mío, yo te he engendrado hoy». 6Y en otra ocasión le dijo: «Tú eres sacerdote eterno, de la misma clase de Melquisedec». 7Cuando Cristo estaba en la tierra, con voz fuerte y muchas lágrimas ofreció ruegos y súplicas a Dios, quien podía librarlo de la muerte. Y Dios escuchó sus oraciones en virtud de su ferviente deseo de obedecer a Dios. 8¡Aun Jesús, siendo Hijo de Dios, tuvo que aprender por medio del sufrimiento lo que es la obediencia! 9Y habiendo sido perfeccionado de esa manera, llegó a ser el autor de la salvación eterna de todos los que lo obedecen. 10Y Dios lo nombró sumo sacerdote de la misma clase de Melquisedec. 11Quisiera decirles mucho más sobre este asunto, pero sé que, como no quieren entender, me va a ser difícil explicarlo. 12Después de tanto tiempo, ya debían poder enseñar a otros; sin embargo, hay necesidad de enseñarles de nuevo hasta los más sencillos principios de la Palabra de Dios. Se han debilitado tanto que, como niños, tienen que tomar sólo leche en vez de alimentos sólidos. 13Esto demuestra que todavía no saben diferenciar entre el bien y el mal. ¡Todavía son ustedes como recién nacidos! 14En cambio, los alimentos sólidos son para quienes ya son maduros, para quienes ya están acostumbrados a juzgar y a distinguir entre lo que es bueno y lo que es malo.
Versículos de Hebreos 5

Capítulos de Hebreos

Todos los libros