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Sobre este capítuloLa promesa de entrar en el reposo de Dios sigue vigente, así que se pide a los lectores tener cuidado de no quedarse cortos por desobediencia. Quienes creen entran en ese reposo, y el autor lo relaciona con el reposo de Dios en el séptimo día y con un reposo que queda para el pueblo de Dios. La palabra de Dios es viva y eficaz, más cortante que cualquier espada de dos filos, y descubre los pensamientos e intenciones del corazón. Porque tenemos un gran sumo sacerdote, Jesús, que se compadece de nuestras debilidades y no pecó, se nos invita a acercarnos con confianza al trono de la gracia para recibir misericordia y ayuda.

La promesa de entrar en el reposo de Dios sigue vigente, así que se pide a los lectores tener cuidado de no quedarse cortos por desobediencia. Quienes creen entran en ese reposo, y el autor lo relaciona con el reposo de Dios en el séptimo día y con un reposo que queda para el pueblo de Dios. La palabra de Dios es viva y eficaz, más cortante que cualquier espada de dos filos, y descubre los pensamientos e intenciones del corazón. Porque tenemos un gran sumo sacerdote, Jesús, que se compadece de nuestras debilidades y no pecó, se nos invita a acercarnos con confianza al trono de la gracia para recibir misericordia y ayuda.

Temas

  • El reposo de Dios
  • La palabra viva
  • Acercarse al trono de gracia

Versículos clave

Biblia en audio · Hebreos 4

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Hebreos 4

Nueva Biblia Viva16 versículos · 2 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1Aunque la promesa de Dios de entrar en su reposo se mantiene en pie, debemos tener mucho cuidado, no sea que algunos no puedan entrar en ese reposo, 2pues la buena noticia nos ha sido anunciada de la misma manera que les fue anunciada a ellos. Pero no les fue de ningún provecho, porque no la creyeron. 3Sólo los que tenemos fe podemos entrar en el reposo de Dios. Él ha dicho: «airado contra ellos, juré que no entrarían al reposo que les tenía preparado». Aunque su trabajo quedó listo con la creación del mundo, 4en cierto lugar se ha dicho así del día de reposo: «Dios descansó el séptimo día tras haber terminado sus obras». 5Sin embargo, en el otro pasaje dice: «No entrarán en mi reposo». 6Eso significa que todavía falta que algunos entren al reposo de Dios. Los que primero tuvieron la oportunidad de entrar no la aprovecharon por desobedientes. 7Por eso, el Señor volvió a señalar un día, que es «hoy», y lo anunció por medio de David en las palabras que ya citamos: «Si hoy oyen la voz de Dios, no endurezcan sus corazones». 8Si Josué les hubiera dado el lugar de reposo, Dios no habría hablado mucho tiempo después de otro día. 9Por lo tanto, todavía queda un reposo para el pueblo de Dios, 10porque quien entra en ese reposo de Dios descansa de sus obras de la misma manera que Dios reposó de las suyas. 11Pongamos, pues, empeño en entrar también en aquel reposo; cuidémonos de no desobedecer a Dios como lo desobedecieron los israelitas. 12La palabra de Dios es viva y poderosa. Es más cortante que una espada de dos filos que penetra hasta lo más profundo de nuestro ser, y examina nuestros más íntimos pensamientos y los deseos de nuestro corazón. 13Nada de lo que él ha creado puede esconderse de aquel a quien tendremos que rendir cuentas de nuestros hechos. 14En Jesús, el Hijo de Dios, tenemos un gran sumo sacerdote que subió al mismo cielo. Por eso, debemos seguir confiando en él. 15Nuestro sumo sacerdote entiende nuestras debilidades, porque él mismo experimentó nuestras tentaciones, si bien es cierto que nunca cometió pecado. 16Acerquémonos, pues, confiadamente al trono del Dios de amor, para encontrar allí misericordia y gracia en el momento en que las necesitemos.
Versículos de Hebreos 4

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