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Acerca de este libro: Judas

Judas es una carta de una sola página con un propósito urgente. El autor pensaba escribir sobre la salvación que todos los creyentes comparten, pero la noticia de falsos maestros que se habían infiltrado en la iglesia lo hizo cambiar de rumbo y exhortar a sus lectores a luchar por la fe entregada una vez al pueblo de Dios. Advierte que esos maestros tuercen la gracia de Dios y la convierten en pretexto para la inmoralidad, y que niegan al Señor que los compró. Para mostrar que el juicio sobre tal conducta no es nuevo, recuerda al pueblo de Israel en el desierto, a los ángeles que abandonaron su lugar y a Sodoma y Gomorra, y menciona a Caín, Balaam y Coré. También se apoya en escritos judíos ajenos a la Biblia, que los cristianos han entendido de maneras distintas. Después el tono pasa de la advertencia al cuidado: edifíquense en la fe, oren, manténganse en el amor de Dios, tengan misericordia de los que dudan y rescaten a otros. La carta cierra con una de las doxologías más queridas del Nuevo Testamento, que alaba al Dios capaz de guardar a los creyentes de caer.

Autor
Judas, siervo de Jesucristo y hermano de Santiago, entendido tradicionalmente como hermano de Jesús.
Fecha
Incierta; suele ubicarse entre los años 60 y 90 d. C., y algunos estudiosos prefieren el extremo más temprano.
Destinatarios
Creyentes de una o varias iglesias afectadas por falsos maestros; no se nombra el lugar.

Temas

Luchar por la feAdvertencia contra la falsa enseñanzaLa gracia no es licenciaMantenerse en el amor de DiosDios es poderoso para guardarnos

Esquema

  1. 1:1–1:2Saludo
  2. 1:3–1:4El llamado a luchar por la fe
  3. 1:5–1:16Ejemplos de juicio y los falsos maestros
  4. 1:17–1:23Recordar, perseverar y mostrar misericordia
  5. 1:24–1:25Alabanza final

Versículos clave

Sobre este capítuloJudas, siervo de Jesucristo y hermano de Santiago, pensaba escribir sobre la salvación que comparten, pero en cambio exhorta a los creyentes a contender por la fe que ha sido confiada una vez a los santos. Se han infiltrado ciertas personas que tuercen la gracia en libertinaje y niegan al Señor. Judas recuerda cómo Dios juzgó a los que no creyeron después del éxodo, a los ángeles que abandonaron su lugar y a Sodoma y Gomorra. También menciona una profecía de Enoc y una disputa por el cuerpo de Moisés, que proceden de la tradición judía fuera del Antiguo Testamento. Estos falsos maestros son murmuradores guiados por sus pasiones. Los creyentes deben edificarse en la fe, orar en el Espíritu, mantenerse en el amor de Dios y mostrar misericordia, y la carta termina con una conocida doxología al Dios que puede guardarlos de caer.

Judas, siervo de Jesucristo y hermano de Santiago, pensaba escribir sobre la salvación que comparten, pero en cambio exhorta a los creyentes a contender por la fe que ha sido confiada una vez a los santos. Se han infiltrado ciertas personas que tuercen la gracia en libertinaje y niegan al Señor. Judas recuerda cómo Dios juzgó a los que no creyeron después del éxodo, a los ángeles que abandonaron su lugar y a Sodoma y Gomorra. También menciona una profecía de Enoc y una disputa por el cuerpo de Moisés, que proceden de la tradición judía fuera del Antiguo Testamento. Estos falsos maestros son murmuradores guiados por sus pasiones. Los creyentes deben edificarse en la fe, orar en el Espíritu, mantenerse en el amor de Dios y mostrar misericordia, y la carta termina con una conocida doxología al Dios que puede guardarlos de caer.

Temas

  • Contender por la fe
  • Advertencia contra falsos maestros
  • Guardados por Dios

Versículos clave

Biblia en audio · Judas 1

Escucha mientras haces tus cosas.

Judas 1

Nueva Biblia Viva24 versículos · 3 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1Judas, siervo de Jesucristo y hermano de Jacobo, 2a los que Dios el Padre ama y ha llamado, y a quienes Jesucristo cuida: que Dios les dé en abundancia su misericordia, paz y amor. 3Amados, me había propuesto escribirles acerca de la salvación que Dios nos ha dado; pero ahora es preciso escribirles para que luchen y defiendan con firmeza la verdad que Dios, una vez y para siempre, dio a su santo pueblo. 4Algunas personas perversas se han infiltrado entre ustedes y afirman que, como Dios es bueno, uno puede hacer lo que se le antoje, y de esa manera niegan a nuestro amo y Señor, Jesucristo. La condenación de ellos hace mucho tiempo está señalada. 5Aunque ustedes lo saben muy bien, quiero recordarles que el Señor rescató de Egipto a su pueblo y luego destruyó a los que no creían en él. 6Y a los ángeles que abandonaron el lugar de autoridad que Dios les había dado, ahora Dios los mantiene encadenados en prisiones de oscuridad en espera del gran día del juicio. 7Lo mismo les pasó a Sodoma, a Gomorra y a las ciudades vecinas. Por haberse entregado a toda clase de relaciones sexuales que Dios no aprueba, entre ellas las que van contra la naturaleza humana, fueron destruidas con el fuego eterno. Ahora son una advertencia para todos. 8No obstante, estas personas de quienes les hablo, por seguir sus ideas locas degradan su cuerpo, y no sólo se burlan de los que tienen autoridad sino también de los seres celestiales. 9Ni siquiera Miguel, el jefe de los ángeles, hizo algo así. Cuando peleaba con el diablo para quedarse con el cuerpo de Moisés, no se atrevió a maldecir ni a insultar al diablo, sino que le dijo: «El Señor te reprenda». 10Pero estos individuos hablan mal de lo que no conocen y, como las bestias, siguen sus instintos; y eso es lo que los destruye. 11¡Ay de ellos!, porque siguen el ejemplo de Caín, se entregan al error de Balaam por ganar dinero y morirán como Coré por desobedecer a Dios. 12Cuando estas personas asisten a las comidas fraternales de ustedes, comen y beben hasta más no poder, sin pensar en los demás. Son como nubes sin agua arrastradas por el viento. Son como árboles sin frutos en tiempo de cosecha; han sido arrancados de raíz y están totalmente muertos. 13Son como las olas del mar turbulento que arrojan a la playa la espuma de sus suciedades vergonzosas. Son como estrellas errantes a las que sólo les espera la más densa y eterna oscuridad. 14Enoc, que fue el séptimo desde Adán, profetizó de ellos lo siguiente: «Miren, el Señor viene con millares y millares de ángeles 15a juzgar a todos y a reprender a los pecadores malvados, por las terribles cosas que han hecho, y las cosas que han dicho contra él». 16Estas personas son murmuradoras, nunca están satisfechas con nada; siguen siempre sus deseos egoístas y son tan arrogantes que cuando hablan bien de alguien es para sacarle algún beneficio. 17Pero ustedes, amados, recuerden lo que los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo ya les habían advertido: 18«En los últimos tiempos vendrán burladores cuyo único propósito será deleitarse en cuanta perversidad pueda ocurrírseles». 19Tales personas causan divisiones, se dejan llevar por sus instintos y no tienen el Espíritu Santo. 20Pero ustedes, amados míos, manténganse firmes en su santísima fe; aprendan a orar guiados por el Espíritu Santo; 21entréguense al amor de Dios y esperen el día cuando nuestro Señor Jesucristo, en su misericordia, nos dará la vida eterna. 22Tengan compasión de los que dudan; 23salven a otros, arrebatándolos del fuego. Y en cuanto a los demás, sean bondadosos con ellos, pero tengan cuidado y no se dejen arrastrar por sus pecados. 24Y ahora, que la gloria, la majestad, el imperio y la potencia sean eternamente del único Dios, Salvador nuestro por medio de Jesucristo, quien tiene poder para conservarlos sin caída y, con gran alegría, presentarlos sin tacha ante su gloriosa presencia. Amén.
Versículos de Judas 1

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