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Sobre este capítuloPablo pide a los creyentes que vivan sujetos a las autoridades, razonando que el orden en la sociedad sirve a los propósitos de Dios y que hacer el bien es la mejor respuesta al poder civil. También dice que se deben impuestos y respeto a quienes ocupan cargos. Los cristianos han debatido desde siempre dónde termina esta obediencia, sobre todo cuando un gobernante ordena lo que Dios prohíbe. Luego habla del amor como la única deuda que nunca se termina de pagar, pues el amor resume los mandamientos y no hace daño al prójimo. El capítulo cierra con un llamado urgente a despertar, porque la salvación está más cerca: dejar las obras de la oscuridad y vestirse de Cristo.

Pablo pide a los creyentes que vivan sujetos a las autoridades, razonando que el orden en la sociedad sirve a los propósitos de Dios y que hacer el bien es la mejor respuesta al poder civil. También dice que se deben impuestos y respeto a quienes ocupan cargos. Los cristianos han debatido desde siempre dónde termina esta obediencia, sobre todo cuando un gobernante ordena lo que Dios prohíbe. Luego habla del amor como la única deuda que nunca se termina de pagar, pues el amor resume los mandamientos y no hace daño al prójimo. El capítulo cierra con un llamado urgente a despertar, porque la salvación está más cerca: dejar las obras de la oscuridad y vestirse de Cristo.

Temas

  • Vivir bajo autoridad
  • El amor cumple la ley
  • Despertad, el día se acerca

Versículos clave

Biblia en audio · Romanos 13

Escucha mientras haces tus cosas.

Romanos 13

Nueva Biblia Viva14 versículos · 2 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1Todos deben obedecer a las autoridades del gobierno, porque Dios es quien les ha otorgado el poder. No hay ningún gobierno que Dios no haya establecido. 2Así que los que se niegan a obedecer a las autoridades se rebelan contra lo que Dios ha ordenado, y recibirán castigo. 3Las autoridades no están para darle miedo a la gente que hace el bien, sino a los maleantes. Así que si no deseas temerlas, pórtate bien y las autoridades hablarán bien de ti. 4Dios ha puesto al servicio de él a las autoridades para tu beneficio. Pero si estás haciendo algo malo, claro que tienes que temerlas, porque para eso tienen armas para castigarte. Para eso las ha puesto Dios, para actuar con justicia y castigar a los malhechores. 5Así que hay que obedecer a las autoridades para que no te castiguen y porque es un deber de conciencia. 6Por eso mismo ustedes pagan impuestos. Las autoridades están sirviéndoles en el trabajo que Dios les ha encomendado. 7Páguenle a cada quien lo que le corresponda: sean impuestos, contribuciones, respeto u honor. 8No tengan deudas con nadie, excepto las deudas de amor hacia otros. De hecho, quien ama al prójimo ha cumplido la ley, 9porque los mandamientos dicen: «No cometas adulterio», «no mates», «no robes», «no codicies»; esos, y todos los demás mandamientos, se resumen en este otro: «Ama a tu prójimo como a ti mismo». 10El que ama no le hace mal a nadie y, por eso mismo, el que ama cumple perfectamente la ley. 11Tenemos que vivir así, sabiendo que el tiempo vuela. ¡Despertemos! Nuestra salvación está más cerca ahora que cuando creímos por primera vez. 12La noche ya está terminando y el nuevo día despuntará pronto. Por eso, dejemos de actuar en las tinieblas y vistámonos la armadura de la luz. 13Seamos siempre decentes, como si anduviéramos a la luz del día. No gastemos el tiempo en orgías y borracheras, ni en inmoralidades sexuales y libertinajes, ni en pleitos y envidias. 14Más bien, revístanse ustedes del Señor Jesucristo, y no busquen satisfacer los deseos de su naturaleza pecadora.
Versículos de Romanos 13

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