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Sobre este capítuloDespués de once capítulos sobre lo que Dios ha hecho, Pablo comienza a describir la respuesta. En vista de las misericordias de Dios, los creyentes han de ofrecer sus cuerpos como sacrificio vivo, negándose a conformarse a este siglo y siendo transformados por la renovación de su mente. Cada miembro de la iglesia tiene dones distintos y debe servir con humildad, pues el cuerpo tiene muchas partes. Luego Pablo da una serie rápida de instrucciones: amar sinceramente, honrarse unos a otros, ser pacientes en la aflicción y practicar la hospitalidad. Bendecir a quienes persiguen, vivir en paz hasta donde sea posible y nunca vengarse. Vencer el mal con el bien.

Después de once capítulos sobre lo que Dios ha hecho, Pablo comienza a describir la respuesta. En vista de las misericordias de Dios, los creyentes han de ofrecer sus cuerpos como sacrificio vivo, negándose a conformarse a este siglo y siendo transformados por la renovación de su mente. Cada miembro de la iglesia tiene dones distintos y debe servir con humildad, pues el cuerpo tiene muchas partes. Luego Pablo da una serie rápida de instrucciones: amar sinceramente, honrarse unos a otros, ser pacientes en la aflicción y practicar la hospitalidad. Bendecir a quienes persiguen, vivir en paz hasta donde sea posible y nunca vengarse. Vencer el mal con el bien.

Temas

  • Sacrificio vivo
  • Dones en un solo cuerpo
  • Vencer el mal con el bien

Versículos clave

Biblia en audio · Romanos 12

Escucha mientras haces tus cosas.

Romanos 12

Nueva Biblia Viva21 versículos · 2 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1Por esto, hermanos, tomando en cuenta el amor que Dios nos tiene, les ruego que cada uno de ustedes se entregue como sacrificio vivo y santo; este es el único sacrificio que a él le agrada. 2No se amolden a la conducta de este mundo; al contrario, sean personas diferentes en cuanto a su conducta y forma de pensar. Así aprenderán lo que Dios quiere, lo que es bueno, agradable y perfecto. 3Como mensajero por la bondad de Dios les advierto que no se consideren mejores de lo que son; valórense según el grado de fe que Dios les ha dado. 4Así como nuestro cuerpo tiene muchas partes, y cada una desempeña una tarea diferente, 5así sucede en la iglesia. Somos muchos miembros, pero formamos un solo cuerpo, y entre nosotros hay una dependencia mutua. 6A cada persona, Dios le ha concedido, en su bondad, el don de realizar cierta tarea. Así que si Dios te ha dado el don de profetizar, ejercítalo de acuerdo con la proporción de la fe que posees. 7Si tienes el don de servir a los demás, sirve bien; si eres maestro, sé un buen maestro; 8si tienes el don de animar a otros, anímalos; si Dios te ha puesto para ayudar a los necesitados, hazlo generosamente; si Dios te ha concedido ser líder, dirige con mucha dedicación; y si tienes el don de mostrar compasión, hazlo con alegría. 9No finjan amar; amen de veras. Aborrezcan lo malo; pónganse de parte del bien. 10Ámense con cariño de hermanos y deléitense en el respeto mutuo. 11No sean perezosos; sirvan al Señor con el entusiasmo que da el Espíritu. 12Regocíjense en la esperanza, tengan paciencia si sufren y nunca dejen de orar. 13Cuando vean a algún hermano en necesidad, corran a ayudarlo. Y fórmense el hábito de ofrecer alojamiento a los que lo necesiten. 14Si alguien los persigue, no lo maldigan; al contrario, bendíganlo. 15Si alguien se alegra, alégrense con él; si alguien está triste, acompáñenlo en su tristeza. 16Vivan en armonía unos con otros. No sean arrogantes, sino traten como iguales a la gente humilde ¡y no se hagan como que lo saben todo! 17Nunca le paguen a nadie mal con mal. Al contrario, busquen hacerles el bien a todos. 18Procuren, en lo que les sea posible, estar en paz con todo el mundo. 19Queridos hermanos, nunca tomen venganza sino déjensela a Dios, porque así está escrito: «A mí me corresponde vengarme. Yo le daré su pago a cada quien, dice el Señor». 20Y también está escrito: «Dale de comer a tu enemigo si está hambriento; y si tiene sed, dale de beber. Así se avergonzará de lo que te ha hecho». 21No te dejes, pues, vencer por el mal, sino vence el mal haciendo el bien.
Versículos de Romanos 12

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