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Sobre este capítuloEl Maestro describe a una persona a quien Dios ha dado riqueza, posesiones y honra, pero no puede disfrutarlas porque un extraño las consume. Es un mal grave, y dice que un niño que nace muerto está mejor. Incluso quien tiene cien hijos y larga vida, pero no puede disfrutar de lo bueno ni tiene un entierro digno, está mal. Todo el trabajo es para la boca, pero el apetito nunca se sacia. Mejor lo que ven los ojos que el vagar del deseo. El capítulo reflexiona sobre los límites de las posesiones y la futilidad del deseo sin contentamiento.

El Maestro describe a una persona a quien Dios ha dado riqueza, posesiones y honra, pero no puede disfrutarlas porque un extraño las consume. Es un mal grave, y dice que un niño que nace muerto está mejor. Incluso quien tiene cien hijos y larga vida, pero no puede disfrutar de lo bueno ni tiene un entierro digno, está mal. Todo el trabajo es para la boca, pero el apetito nunca se sacia. Mejor lo que ven los ojos que el vagar del deseo. El capítulo reflexiona sobre los límites de las posesiones y la futilidad del deseo sin contentamiento.

Temas

  • Riqueza sin disfrute
  • Deseo insaciable
  • Contentamiento

Versículos clave

Biblia en audio · Eclesiastés 6

Escucha mientras haces tus cosas.

Eclesiastés 6

Nueva Biblia Viva11 versículos · 1 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1Pero hay un gravísimo mal que he visto en todas partes: 2Dios les ha dado a unos inmensa riqueza y honra que les permitirían obtener todo lo que se les antoje, pero no les ha dado salud para disfrutarlo; mueren, y otros se apoderan de todo. Esto es absurdo, simple burla, una falla grave. 3Si un hombre tiene cien hijos y otras tantas hijas y vive hasta muy anciano, pero al morir deja tan poco dinero que no le alcanza a sus hijos ni para enterrarlo decentemente, yo digo que mejor hubiera nacido muerto. 4Porque el abortivo vino de la nada, y a las tinieblas va, y en las tinieblas permanecerá anónimo, 5sin haber visto jamás el sol o saber siquiera de su existencia; aun eso es mejor que ser un anciano desdichado. 6Si un ser humano vive mil años y el doble, y no halla la dicha, ¿de qué le sirve? 7Sabios y necios pasan la vida por igual, afanándose por el alimento, y jamás parecen tener suficiente. Ambos padecen el mismo problema; pero el pobre que sea sabio vive mucho mejor. 9Más vale pájaro en mano que cien volando; soñar imposibles es necedad, un perseguir el viento. 10Todo lo que pasa está decidido de antemano; desde antiguo ya se sabía lo que cada ser humano habría de ser. Así que es inútil que discutas con Dios sobre tu destino. 11Entre más palabras, menos claridad; entonces; ¿para qué molestarse en hablar? 12En los pocos días de nuestra vida vacía, ¿quién podrá decir cuál es la mejor manera de vivirlos? ¿Quién podrá saber lo que será mejor para el futuro cuando él haya desaparecido? Pues, ¿quién conoce el futuro?
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