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Sobre este capítuloUnas moscas muertas hacen apestar el perfume; un poco de necedad pesa más que la sabiduría y la honra. El capítulo recoge observaciones al estilo de proverbios sobre la conducta sabia y necia y sobre los gobernantes: el habla del necio empieza en necedad y acaba en locura perversa; la pereza hace ceder el techo; los banquetes son para reír y el dinero responde a todo. Advierte que quien cava un hoyo puede caer en él y que las herramientas sin filo exigen más esfuerzo. Aconseja respetar incluso a los poderosos y cuidarse de la charla ociosa, pues un ave puede llevar tus palabras. El capítulo ilustra la sabiduría práctica para el trabajo y la vida pública.

Unas moscas muertas hacen apestar el perfume; un poco de necedad pesa más que la sabiduría y la honra. El capítulo recoge observaciones al estilo de proverbios sobre la conducta sabia y necia y sobre los gobernantes: el habla del necio empieza en necedad y acaba en locura perversa; la pereza hace ceder el techo; los banquetes son para reír y el dinero responde a todo. Advierte que quien cava un hoyo puede caer en él y que las herramientas sin filo exigen más esfuerzo. Aconseja respetar incluso a los poderosos y cuidarse de la charla ociosa, pues un ave puede llevar tus palabras. El capítulo ilustra la sabiduría práctica para el trabajo y la vida pública.

Temas

  • Pequeña necedad, gran costo
  • Palabras necias
  • Sabiduría práctica

Versículos clave

Biblia en audio · Eclesiastés 10

Escucha mientras haces tus cosas.

Eclesiastés 10

Nueva Biblia Viva17 versículos · 2 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1Las moscas muertas dan mal olor y echan a perder el perfume. Un pequeño error puede pesar más que gran sabiduría y honra. 2El corazón del sabio lo impulsa al bien; el del necio, lo lleva al mal. 3Al necio se le conoce con sólo ver cómo camina por la calle. 4Si el patrón se enoja contigo, no renuncies. El espíritu sereno apaciguará el enojo. 5Otro mal he visto al observar el acontecer del mundo, algo triste relativo a reyes y gobernantes: 6pues he visto otorgar mucha autoridad a los necios, y que a los ricos no se les concede el puesto de honor que les corresponde. 7¡Hasta he visto sirvientes a caballo, mientras los príncipes marchaban como sirvientes! 8Cavas un pozo, y caes en él; derribas un muro viejo, y una serpiente te muerde. Trabajas en la cantera, y cae una piedra y te aplasta. Hay peligro en cada golpe de hacha que das. 10Si el hacha no tiene filo, se necesita mucha fuerza; sé inteligente: afílala. 11Si la serpiente muere antes de ser hechizada, de nada sirve el encantador. 12Es agradable oír las palabras sabias; pero los labios del necio lo llevan a la ruina. Puesto que su premisa es necia; su conclusión es locura. 14El necio lo sabe todo respecto al futuro y a todo el mundo le da los detalles. Pero, ¿quién podrá realmente saber lo que va a ocurrir? 15Al necio le preocupa tanto el mínimo trabajo, que no tiene fuerzas para el asunto más sencillo. 16¡Ay de la nación que tiene por rey a un niño y cuyos dirigentes están embriagados desde la mañana! Dichosa la nación cuyo rey es un noble, y cuyos dirigentes trabajan empeñosamente antes de andar en fiestas y en bebidas, a no ser para fortalecerse para sus tareas. 18Por causa del ocio se cae el techo. 19En la fiesta hay risa; el vino da alegría y con dinero todo se obtiene. 20Jamás, ni de pensamiento, maldigas al rey; tampoco al rico, pues no faltará pajarito que se lo cuente.
Versículos de Eclesiastés 10

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