Nuevo: artículos Plus sobre fe, familia y la Biblia. Léelos →

Acerca de este libro: Éxodo

Éxodo cuenta cómo Dios rescató de la esclavitud en Egipto a los descendientes de Abraham y los hizo su pueblo de pacto. Comienza con Israel oprimido y con un bebé, Moisés, salvado del decreto del faraón. Dios lo llama desde una zarza ardiente, le revela su nombre y lo envía a enfrentar al faraón. Siguen diez plagas, la primera Pascua marca la noche de la liberación y el mar se abre para que el pueblo escape. En el desierto Dios los alimenta y los guía, y luego se encuentra con ellos en el monte Sinaí, donde da los Diez Mandamientos y un conjunto de leyes que moldea toda una forma de vida. El pueblo rompe pronto el pacto con un becerro de oro, pero Moisés intercede y Dios renueva su promesa, mostrándose compasivo y clemente. El libro termina con el tabernáculo terminado y la gloria de Dios llenándolo. Éxodo es el gran cuadro de la redención en el Antiguo Testamento, y autores posteriores, incluidos los del Nuevo Testamento, vuelven a él una y otra vez.

Autor
La tradición señala a Moisés; muchos eruditos piensan que el libro tomó su forma final más tarde a partir de material antiguo.
Fecha
Los hechos suelen ubicarse en el siglo XV o XIII a. C.; los eruditos debaten tanto el éxodo como la redacción.
Destinatarios
Israel, reunido como pueblo de Dios y recordando quién lo rescató.

Temas

Redención de la esclavitudEl nombre y la presencia de DiosEl pacto en el SinaíAdoración y el tabernáculoLa misericordia de Dios tras el fracaso

Esquema

  1. 1:1–2:25Opresión y nacimiento de Moisés
  2. 3:1–6:30El llamado de Moisés
  3. 7:1–15:21Plagas, Pascua y el mar
  4. 15:22–18:27Provisión en el desierto
  5. 19:1–24:18El pacto en el Sinaí
  6. 25:1–31:18Planos del tabernáculo
  7. 32:1–34:35El becerro de oro y la renovación
  8. 35:1–40:38Construcción y llenado del tabernáculo

Versículos clave

Sobre este capítuloLos descendientes de Jacob se multiplican en Egipto hasta llenar la tierra, y un nuevo rey que no conocía a José teme su número. Esclaviza a los israelitas con duros trabajos construyendo ciudades de almacenaje, pero cuanto más los oprimen, más crecen. Faraón ordena entonces a las parteras hebreas Sifra y Fúa que maten a los niños varones al nacer, pero ellas temen a Dios y los dejan vivir, dando a Faraón la excusa de que las hebreas son vigorosas. Dios bendice a las parteras y el pueblo sigue aumentando. Frustrado, Faraón manda arrojar al Nilo a todo varón hebreo recién nacido, preparando el escenario para el nacimiento de un libertador.

Los descendientes de Jacob se multiplican en Egipto hasta llenar la tierra, y un nuevo rey que no conocía a José teme su número. Esclaviza a los israelitas con duros trabajos construyendo ciudades de almacenaje, pero cuanto más los oprimen, más crecen. Faraón ordena entonces a las parteras hebreas Sifra y Fúa que maten a los niños varones al nacer, pero ellas temen a Dios y los dejan vivir, dando a Faraón la excusa de que las hebreas son vigorosas. Dios bendice a las parteras y el pueblo sigue aumentando. Frustrado, Faraón manda arrojar al Nilo a todo varón hebreo recién nacido, preparando el escenario para el nacimiento de un libertador.

Temas

  • Opresión en Egipto
  • Valentía de las parteras
  • El pueblo de Dios se multiplica

Versículos clave

Biblia en audio · Éxodo 1

Escucha mientras haces tus cosas.

Éxodo 1

Nueva Biblia Viva18 versículos · 2 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1Esta es la lista de los hijos de Jacob que lo acompañaron a Egipto con sus familias: 2Rubén, Simeón, Leví, Judá, Isacar, Zabulón, Benjamín, Dan, Neftalí, Gad y Aser. 5El número total de las personas que lo acompañaron fue de setenta (porque José ya estaba allá). 6Con el correr del tiempo, José y sus hermanos murieron, y se acabó toda aquella generación. 7Pero sus descendientes fueron muy fructíferos y se multiplicaron rápidamente, de modo que llegaron a ser un pueblo muy numeroso y fuerte. ¡Todo el país se fue llenando de israelitas! 8Pasado el tiempo, subió al trono de Egipto un nuevo rey que no se sintió comprometido con los descendientes de José. 9«Estos israelitas se han convertido en un peligro para nosotros, porque son demasiados —dijo a su pueblo—. 10Tenemos que buscar la manera de ponerle fin a esto. De otro modo, en caso de guerra, podrían aliarse con nuestros enemigos, pelear en contra de nosotros y escapar del país». 11Entonces los egipcios esclavizaron a los hebreos, y les pusieron capataces muy crueles. Estos les asignaron la dura tarea de edificar las ciudades de Pitón y Ramsés, que eran las ciudades donde el rey almacenaba todas las provisiones. 12Pero cuanto más los oprimían los egipcios, más se multiplicaban los israelitas. Los egipcios estaban alarmados 13e hicieron aún más amarga la esclavitud de los hebreos. Los obligaron a trabajar duramente largas jornadas en los campos y a acarrear pesadas cargas de ladrillo y mezcla. 15El faraón, rey de Egipto, ordenó a las parteras que atendían a las mujeres hebreas (dos de las cuales se llamaban Sifrá y Fuvá) que se fijaran en el sexo del bebé a la hora de nacer, y que mataran a todos los niños hebreos en cuanto nacieran, y que dejaran con vida sólo a las niñas. 17Pero las parteras tenían temor de Dios y desobedecieron al faraón, pues permitían que los niños vivieran. 18El faraón las citó para que se presentaran delante de él, y les preguntó: ―¿Por qué me han desobedecido y han dejado vivir a los niños? 19―Señor —dijeron ellas—, las mujeres hebreas no son como las egipcias, son tan vigorosas que dan a luz antes de que nosotras lleguemos. 20Dios bendijo a las parteras por haber favorecido a su pueblo. Así que los israelitas siguieron multiplicándose, hasta llegar a ser una nación poderosa. 21Y como las parteras tuvieron temor de Dios, él les permitió tener muchos hijos. 22Entonces el faraón ordenó a su pueblo que echaran al río Nilo a todo niño hebreo que naciera, pero que a las niñas las dejaran con vida.
Versículos de Éxodo 1

Capítulos de Éxodo

Todos los libros