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Acerca de este libro: Proverbios

Proverbios es un libro de sabiduría práctica, reunido para que las personas, sobre todo los jóvenes, aprendan a vivir bien delante de Dios. Comienza con un padre que anima a su hijo a buscar la sabiduría como quien busca un tesoro, y presenta a la sabiduría como una mujer que llama en la plaza pública, frente a la voz seductora de la necedad. El centro del libro es una larga serie de dichos breves sobre el trabajo y la pereza, el dinero, las palabras, la amistad, el enojo, la justicia y la vida familiar. Son observaciones sobre cómo suele ir la vida, no promesas absolutas, y el propio libro reconoce que el mundo no siempre es justo. Las secciones finales añaden colecciones de otros sabios y terminan con las palabras que una madre real dio a su hijo y con el retrato de una mujer capaz y diligente. Debajo de todo hay una convicción: el respeto reverente al Señor es el comienzo del conocimiento. La sabiduría aquí no es astucia, sino una manera humilde y entrenada de vivir en armonía con la forma en que Dios hizo el mundo.

Autor
En gran parte Salomón, con secciones atribuidas a otros sabios, a Agur y al rey Lemuel; la colección fue editada con el tiempo, incluso en la época de Ezequías.
Fecha
El núcleo viene del reinado de Salomón (siglo X a. C.); la recopilación y edición continuó entre los siglos VIII y V a. C.
Destinatarios
En primer lugar los jóvenes de Israel, y todo lector que desee vivir con sabiduría en la vida diaria.

Temas

El temor del SeñorSabiduría frente a necedadPalabras y carácterDiligencia y trabajo honradoJusticia y cuidado de los pobres

Esquema

  1. 1:1–9:18El llamado de un padre a la sabiduría
  2. 10:1–22:16Los dichos de Salomón
  3. 22:17–24:34Palabras de los sabios
  4. 25:1–29:27Dichos reunidos en tiempos de Ezequías
  5. 30:1–31:9Agur y Lemuel
  6. 31:10–31:31La mujer capaz

Versículos clave

Sobre este capítuloEl libro se abre nombrando su propósito: dar sabiduría, disciplina, entendimiento y prudencia a los sencillos, y añadir enseñanza al sabio, y establece como punto de partida el temor del Señor. Un padre exhorta a su hijo a atender la instrucción y a no seguir a pecadores que lo invitan a unirse a una banda y compartir el botín, pues ese camino termina en la ruina de quienes lo toman. Luego la Sabiduría aparece como una mujer que clama en las calles llamando a los sencillos a escuchar. Advierte que quienes la ignoren llamarán algún día sin ser respondidos, mientras que quienes la escuchen vivirán seguros.

El libro se abre nombrando su propósito: dar sabiduría, disciplina, entendimiento y prudencia a los sencillos, y añadir enseñanza al sabio, y establece como punto de partida el temor del Señor. Un padre exhorta a su hijo a atender la instrucción y a no seguir a pecadores que lo invitan a unirse a una banda y compartir el botín, pues ese camino termina en la ruina de quienes lo toman. Luego la Sabiduría aparece como una mujer que clama en las calles llamando a los sencillos a escuchar. Advierte que quienes la ignoren llamarán algún día sin ser respondidos, mientras que quienes la escuchen vivirán seguros.

Temas

  • Temor del Señor
  • Instrucción de los padres
  • Presión de los compañeros
  • El llamado de la Sabiduría

Versículos clave

Biblia en audio · Proverbios 1

Escucha mientras haces tus cosas.

Proverbios 1

Nueva Biblia Viva33 versículos · 2 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1Proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel: 2para adquirir sabiduría y disciplina, para ayudar a comprender las palabras inteligentes; 3para recibir instrucción, prudencia, justicia y equilibrio; 4para infundir sagacidad a los inexpertos, conocimiento y madurez a los jóvenes. 5El que es sabio y los escucha, adquiere mayor sabiduría, y el entendido recibe dirección 6para entender los proverbios, los dichos de los sabios y sus enigmas. 7Lo primero que hay que hacer para empezar a ser sabios, es honrar al Señor. Sólo los necios desprecian la sabiduría y la disciplina. 8Hijo mío, escucha las correcciones de tu padre y no rechaces las enseñanzas de tu madre. 9Lo que aprendas de ellos adornará tu cabeza como una corona, tu cuello como un collar. 10Hijo mío, si los pecadores quieren engañarte, ¡no se los permitas! 11Ellos te pueden decir: «Ven con nosotros; sólo por gusto atrapemos y matemos algún inocente cuando pase. 12Nos tragaremos vivo a alguien, como el sepulcro se traga a los hombres que caen en él. 13Obtendremos toda clase de riquezas; llenaremos nuestras casas con todo lo robado. 14Ven, comparte tu suerte con nosotros; nos repartiremos todo lo que obtengamos». 15¡No les hagas caso, hijo mío! Apártate de sus caminos, 16porque sus pies se apresuran hacia el mal; ¡tienen prisa por derramar sangre! 17Cuando el pájaro ve que le ponen una trampa no se acerca, 18pero estos hombres se meten en la trampa ellos mismos y acaban con su propia vida. 19Así terminan los ambiciosos; esta ambición acaba con su vida. 20La sabiduría levanta su voz en las calles y lugares públicos. 21Clama por la calle principal, a la entrada de la ciudad: 22«Jóvenes inexpertos, ¿hasta cuándo disfrutarán su inexperiencia, sus burlas y despreciarán el conocimiento? 23Escuchen mis correcciones y yo les abriré mi corazón, para que conozcan mis pensamientos. 24Repetidamente los he llamado y no quieren venir; les he tendido mi mano pero no me hacen caso. 25Porque menospreciaron mi consejo y rechazaron mi corrección, 26algún día van a estar en desgracia, y yo me reiré. Me burlaré de ustedes cuando estén llenos de miedo, 27cuando el terror caiga sobre ustedes como una tormenta y los problemas y la angustia los arrastren como un torbellino. 28Entonces ellos me llamarán, pero no les responderé; me buscarán ansiosos, pero no me encontrarán. 29»Pues despreciaron la sabiduría y no quisieron honrar al Señor; 30porque menospreciaron mi consejo y rechazaron mi corrección, 31cosecharán el fruto de su conducta, se hartarán de sus malas intenciones, 32los matará su desvío e inexperiencia, su despreocupación y necedad los destruirá. 33Pero los que me escuchen vivirán en paz y seguridad, sin temor».
Versículos de Proverbios 1

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