Nuevo: artículos Plus sobre fe, familia y la Biblia. Léelos →

Sobre este capítuloEl más conocido de los cantos del siervo describe a uno que creció como renuevo tierno, despreciado y desechado, varón de dolores y conocedor del sufrimiento. Dice que llevó nuestras enfermedades y cargó nuestros dolores, que fue traspasado por nuestras rebeliones y molido por nuestros pecados, y que por sus llagas somos sanados. Todos nos descarriamos como ovejas, y el Señor cargó en él la iniquidad de todos nosotros. Como cordero llevado al matadero, guardó silencio. Fue cortado, pero verá su descendencia, y la voluntad del Señor prosperará en su mano. Los cristianos lo leen como cumplido en Jesús; la tradición judía suele leer al siervo como Israel.

El más conocido de los cantos del siervo describe a uno que creció como renuevo tierno, despreciado y desechado, varón de dolores y conocedor del sufrimiento. Dice que llevó nuestras enfermedades y cargó nuestros dolores, que fue traspasado por nuestras rebeliones y molido por nuestros pecados, y que por sus llagas somos sanados. Todos nos descarriamos como ovejas, y el Señor cargó en él la iniquidad de todos nosotros. Como cordero llevado al matadero, guardó silencio. Fue cortado, pero verá su descendencia, y la voluntad del Señor prosperará en su mano. Los cristianos lo leen como cumplido en Jesús; la tradición judía suele leer al siervo como Israel.

Temas

  • El siervo sufriente
  • Cargar pecado y dolor
  • Sanidad por sus llagas

Versículos clave

Biblia en audio · Isaías 53

Escucha mientras haces tus cosas.

Isaías 53

Nueva Biblia Viva11 versículos · 2 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1¡Nadie cree lo que hemos proclamado! ¡Nadie ha sido testigo del poder de Dios! 2Era como tierno retoño que brota de una raíz en tierra seca. No había nada de belleza en él. No tenía atractivo como para desearlo. 3Todos lo despreciaron y lo rechazaron. Fue un hombre marcado por el dolor y habituado al más amargo sufrimiento. Todos evitábamos mirarlo, lo ignorábamos y lo considerábamos como harapo pisoteado en el camino. 4Y sin embargo, el sufrimiento que él padeció es el que a nosotros nos correspondía, nuestras penas eran las que lo agobiaron. Y nosotros pensábamos que sus tribulaciones eran castigo de Dios por sus propios pecados, 5¡pero él fue herido y maltratado por los pecados nuestros! ¡Se le castigó para que nosotros tuviéramos paz, lo azotaron y nosotros fuimos sanados por su sufrimiento! 6Nosotros fuimos quienes nos extraviamos como ovejas, nosotros, quienes seguimos nuestro propio camino. ¡Pero Dios echó sobre él la culpa y los pecados de cada uno de nosotros! 7Fue oprimido y afligido, pero no pronunció ni una sola palabra de queja. Como si fuera un cordero lo llevaron al matadero; como muda oveja ante sus trasquiladores, permaneció callado ante quienes lo condenaban. 8De la cárcel y del juicio se lo llevaron a la muerte. Pero ¿quién entre el pueblo de aquel tiempo se dio cuenta de que era por los pecados de ellos que él moría, que él sufría el castigo que a ellos correspondía? 9Lo sepultaron como a delincuente en la tumba de un rico, pero él no había hecho mal alguno, jamás pronunció una palabra perversa. 10Sin embargo, fue Dios mismo el que decidió humillarlo y hacerlo sufrir hasta la agonía. Pero el siervo ofreció su vida en sacrificio por nuestros pecados. Por eso, tendrá una larga vida y llegará a ver sus descendientes. Todos los planes de Dios se harán realidad por medio de sus manos. 11Y después de tanto sufrimiento comprenderá por qué fue necesaria su obediencia y su intercesión. Porque fue mediante su sufrimiento y por haber llevado sobre sí el pecado de muchos que mi siervo hará que ellos sean declarados inocentes y aceptados por Dios. Por lo tanto, yo le daré como premio toda la honra y todo poder.
Versículos de Isaías 53

Capítulos de Isaías

Todos los libros