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Sobre este capítuloEn aquel día el Señor castigará con su espada dura, grande y fuerte a Leviatán, la serpiente tortuosa del mar, símbolo del caos y del mal. En contraste, canta otra vez sobre una viña fructífera, que él cuida y riega noche y día; Israel echará raíz, brotará y florecerá, y llenará el mundo de fruto. Dios pregunta si ha golpeado a Israel como golpeó a quienes lo golpearon, y explica que su disciplina fue medida y buscaba quitar la culpa. La ciudad fortificada quedará desolada. Por último, sonará una gran trompeta y los dispersos en Asiria y Egipto vendrán a adorar al Señor en el santo monte de Jerusalén.

En aquel día el Señor castigará con su espada dura, grande y fuerte a Leviatán, la serpiente tortuosa del mar, símbolo del caos y del mal. En contraste, canta otra vez sobre una viña fructífera, que él cuida y riega noche y día; Israel echará raíz, brotará y florecerá, y llenará el mundo de fruto. Dios pregunta si ha golpeado a Israel como golpeó a quienes lo golpearon, y explica que su disciplina fue medida y buscaba quitar la culpa. La ciudad fortificada quedará desolada. Por último, sonará una gran trompeta y los dispersos en Asiria y Egipto vendrán a adorar al Señor en el santo monte de Jerusalén.

Temas

  • Derrota de Leviatán
  • La viña fructífera
  • Reunión de los dispersos

Versículos clave

Biblia en audio · Isaías 27

Escucha mientras haces tus cosas.

Isaías 27

Nueva Biblia Viva11 versículos · 2 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1En aquel día el Señor tomará su tremenda y veloz espada y castigará al Leviatán, rauda serpiente, serpiente tortuosa, dragón marino. 2En aquel día de la liberación de Israel entónese este himno: 3«Israel es mi viña y yo, el Señor, cuidaré las viñas fructíferas. Cada día las regaré y las vigilaré día y noche para mantener alejados a todos los enemigos. 4Mi ira contra Israel ya terminó. Si hallo que la acosan zarzas y espinas, las quemaré, a menos que estos enemigos tuyos se rindan y supliquen mi paz y mi protección. 6Vendrá el tiempo en que Israel echará raíces, retoñará y florecerá llenando toda la tierra con sus frutos». 7¿Ha castigado Dios a Israel tanto como a los enemigos de este? No, pues ha devastado a sus enemigos en tanto que a Israel lo ha castigado sólo levemente, exiliándolo a tierras lejanas como arrastrado por tormenta del oriente. 9Y ¿por qué lo hizo Dios? Fue para limpiarlo de sus pecados, y librarlo de todos sus ídolos y de los altares para estos. Ahora jamás volverán a ser adorados. 10Tus ciudades amuralladas quedarán silenciosas y vacías, abandonadas las casas, invadidas las calles por malas hierbas, y las vacas pacerán por la ciudad rumiando ramas y arbustos. 11Mi pueblo es como secas ramas de árbol, quebradas y puestas como leña debajo de las ollas. Son una nación necia, un pueblo fatuo e insensato, puesto que se aparta de Dios. Por lo tanto, no se apiadará de sus habitantes el que los hizo, ni les mostrará misericordia. 12Pero vendrá el tiempo en que uno por uno los recogerá el Señor como quien escoge granos con la mano, seleccionándolos de aquí y de allá de entre su gran era que se extiende desde el río Éufrates hasta los límites de Egipto. 13En aquel día sonará la gran trompeta y muchos que estaban para morir entre sus enemigos, asirios y egipcios, serán librados y llevados a Jerusalén para que adoren al Señor en su santo monte.
Versículos de Isaías 27

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