Nuevo: artículos Plus sobre fe, familia y la Biblia. Léelos →

Sobre este capítuloMerodac-Baladán, rey de Babilonia, envía emisarios con cartas y un regalo para felicitar a Ezequías por su recuperación. Ezequías los recibe y les muestra con orgullo todo lo que hay en sus almacenes: plata, oro, especias, aceite y todo el arsenal. Isaías pregunta qué dijeron esos hombres y de dónde venían, y luego dice a Ezequías que vendrá un tiempo en que todo lo de su palacio será llevado a Babilonia, y algunos de sus propios descendientes serán llevados a servir en el palacio del rey de Babilonia. Ezequías responde que la palabra es buena, pues habrá paz y seguridad en su vida, una reacción que revela una preocupante miopía.

Merodac-Baladán, rey de Babilonia, envía emisarios con cartas y un regalo para felicitar a Ezequías por su recuperación. Ezequías los recibe y les muestra con orgullo todo lo que hay en sus almacenes: plata, oro, especias, aceite y todo el arsenal. Isaías pregunta qué dijeron esos hombres y de dónde venían, y luego dice a Ezequías que vendrá un tiempo en que todo lo de su palacio será llevado a Babilonia, y algunos de sus propios descendientes serán llevados a servir en el palacio del rey de Babilonia. Ezequías responde que la palabra es buena, pues habrá paz y seguridad en su vida, una reacción que revela una preocupante miopía.

Temas

  • Orgullo en la riqueza
  • Babilonia anunciada
  • Respuesta miope

Versículos clave

Biblia en audio · Isaías 39

Escucha mientras haces tus cosas.

Isaías 39

Nueva Biblia Viva8 versículos · 1 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1Poco después, el rey de Babilonia (Merodac Baladán, hijo de Baladán) envió un regalo y saludos a Ezequías, pues había oído de la grave enfermedad que lo había aquejado y también que ya estaba restablecido. 2Ezequías se lo agradeció y llevó a los enviados de Babilonia a recorrer el palacio y les mostró la casa del tesoro repleto de plata, oro, especias y perfumes. Los llevó también a la sala de sus piedras preciosas y desplegó ante ellos todos sus tesoros, sin ocultarles nada. 3Entonces el profeta Isaías vino a donde estaba el rey y le dijo: ―¿Qué te dijeron? ¿De dónde son? ―De la lejana Babilonia —respondió Ezequías. 4―¿Cuánto vieron? —preguntó Isaías. Y Ezequías respondió: ―Les mostré todo cuanto tengo, todos mis inestimables tesoros. 5Entonces Isaías le dijo: ―Escucha este mensaje del Señor Todopoderoso: 6El día viene en que todo cuanto posees, todos los tesoros acumulados por tus padres, serán llevados a Babilonia. No dejarán nada. 7Y algunos de tus propios hijos serán tomados como esclavos; sí, serán eunucos en el palacio del rey de Babilonia. 8―Está bien —replicó Ezequías—, todo lo que el Señor dice es bueno. ¡Por lo menos habrá paz en mis días!
Versículos de Isaías 39

Capítulos de Isaías

Todos los libros