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Sobre este capítuloPablo llama a los efesios a imitar a Dios como hijos amados y a andar en amor, como Cristo nos amó y se entregó por nosotros. La inmoralidad sexual, la avaricia y las palabras groseras no tienen lugar entre el pueblo santo de Dios. Antes eran tinieblas, pero ahora son luz en el Señor y deben vivir como hijos de luz, denunciando las obras infructuosas, aprovechando bien el tiempo y llenándose del Espíritu, cantando y dando gracias. Luego trata el matrimonio: someterse unos a otros por reverencia a Cristo, con un llamado para esposas y esposos, y los esposos amando como Cristo amó a la iglesia. Los cristianos leen de distintas maneras los papeles descritos en este pasaje, y Pablo llama a esta unión un misterio profundo que apunta a Cristo y la iglesia.

Pablo llama a los efesios a imitar a Dios como hijos amados y a andar en amor, como Cristo nos amó y se entregó por nosotros. La inmoralidad sexual, la avaricia y las palabras groseras no tienen lugar entre el pueblo santo de Dios. Antes eran tinieblas, pero ahora son luz en el Señor y deben vivir como hijos de luz, denunciando las obras infructuosas, aprovechando bien el tiempo y llenándose del Espíritu, cantando y dando gracias. Luego trata el matrimonio: someterse unos a otros por reverencia a Cristo, con un llamado para esposas y esposos, y los esposos amando como Cristo amó a la iglesia. Los cristianos leen de distintas maneras los papeles descritos en este pasaje, y Pablo llama a esta unión un misterio profundo que apunta a Cristo y la iglesia.

Temas

  • Andar en amor
  • Hijos de luz
  • El matrimonio y Cristo

Versículos clave

Biblia en audio · Efesios 5

Escucha mientras haces tus cosas.

Efesios 5

Nueva Biblia Viva31 versículos · 3 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1Por tanto, imiten a Dios como hijos amados. 2Y vivan amando a los demás, siguiendo el ejemplo de Cristo, que nos amó y se entregó por nosotros en sacrificio, como ofrenda de perfume agradable a Dios. 3Que entre ustedes ni siquiera se mencionen pecados sexuales, o cualquier forma de impureza o de avaricia. Eso no es propio del pueblo santo de Dios. 4No digan malas palabras, ni tengan conversaciones tontas, ni hagan chistes groseros. Todo eso está fuera de lugar. En vez de actuar así, sean agradecidos. 5Sepan esto: Jamás tendrá parte en el reino de Cristo y de Dios el que sea inmoral, impuro o avaro (pues ser avaro es lo mismo que ser idólatra). 6No se dejen engañar por los que tratan de excusar estos pecados, porque por esos pecados el castigo de Dios viene sobre los que son desobedientes. 7No se hagan cómplices de esa clase de personas. 8Aunque ustedes antes vivían en tinieblas, ahora viven en la luz. Esa luz debe notarse en su conducta como hijos de Dios. 9Cuando esa luz brilla, produce bondad, justicia y verdad. 10Traten siempre de saber qué es lo que le agrada al Señor. 11No participen de las acciones malas de los que viven en oscuridad, las cuales no traen ningún provecho. Más bien, háganles ver sus pecados. 12Es vergonzoso aun hablar de muchas de las cosas que ellos hacen a escondidas. 13Pero cuando la luz brilla, pone todas las cosas al descubierto. Por eso se dice: «Despiértate, tú que duermes; levántate de entre los muertos y Cristo te alumbrará». 15Así que tengan mucho cuidado de cómo viven. Vivan como sabios, no como necios; 16aprovechen bien cada oportunidad, porque los días son malos; 17no sean tontos, sino traten de entender cuál es la voluntad de Dios. 18No se embriaguen, pues no se podrán controlar; más bien dejen que el Espíritu Santo los llene y controle. 19Así hablarán entre ustedes con salmos e himnos y cantos espirituales, y elevarán al Señor alabanzas y cantos de todo corazón. 20También le darán gracias siempre y por todo a Dios, nuestro Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. 21Sométanse unos a otros por respeto a Cristo. 22Las mujeres deben someterse a sus esposos al igual que se someten al Señor. 23Porque el esposo es cabeza de la esposa, de la misma manera que Cristo es cabeza y salvador de ese cuerpo suyo que es la iglesia. 24Así que las esposas deben estar sujetas en todo a sus esposos, así como la iglesia lo está a Cristo. 25Los esposos, por su parte, deben mostrar a sus esposas el mismo amor que Cristo mostró a su iglesia. Cristo se entregó a sí mismo por ella 26para hacerla santa y la purificó lavándola con agua por medio de la Palabra. 27Lo hizo así a fin de presentársela a sí mismo como una iglesia gloriosa, sin manchas ni arrugas ni nada semejante, sino santa e intachable. 28Así deben amar los esposos a sus esposas: como aman a su propio cuerpo. ¡El hombre que ama a su esposa se ama a sí mismo! 29Nadie aborrece su propio cuerpo; antes bien, lo alimenta y lo cuida con esmero. Cristo hace lo mismo con ese cuerpo suyo del que formamos parte: la iglesia. 31«Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos serán como una sola persona». 32Sé que esto es como un misterio difícil de entender; pero ilustra la manera en que Cristo se relaciona con la iglesia. 33Así que, repito, el esposo debe amar a su esposa como a sí mismo; y la esposa debe respetar a su esposo.
Versículos de Efesios 5

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