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Acerca de este libro: Hechos

Hechos cuenta cómo la buena noticia acerca de Jesús pasó de un pequeño grupo de seguidores asustados en Jerusalén al corazón del Imperio romano. Comienza con Jesús resucitado prometiendo el Espíritu Santo y luego muestra la llegada del Espíritu en Pentecostés, que convierte a los discípulos en testigos valientes. La iglesia crece a pesar de los arrestos, la persecución y los desacuerdos internos. Pedro lleva el mensaje a los judíos y después, de manera sorprendente, a los gentiles, y un concilio en Jerusalén reconoce que los no judíos son acogidos por gracia. Un antiguo perseguidor llamado Saulo, más tarde Pablo, se convierte en el gran misionero itinerante y planta iglesias por Asia Menor y Grecia. El libro termina con Pablo bajo arresto domiciliario en Roma, proclamando todavía el reino de Dios con libertad. Hechos es el segundo tomo de una obra en dos partes que comienza con el Evangelio de Lucas. Muestra una iglesia que depende de la oración, del Espíritu y de los hermanos, e invita al lector a sentirse parte de la misma historia inconclusa.

Autor
Tradicionalmente Lucas, el médico y compañero de Pablo, quien también escribió el Evangelio de Lucas.
Fecha
Muy probablemente a comienzos de los años 60 d. C., aunque algunos eruditos la sitúan en los 70 u 80.
Destinatarios
Teófilo, una persona de renombre, y por medio de él la comunidad más amplia de los primeros cristianos.

Temas

El poder del Espíritu SantoTestigos hasta lo último de la tierraBuena noticia para judíos y gentilesOración y vida en comunidadValentía ante la oposición

Esquema

  1. 1:1–2:47La espera y Pentecostés
  2. 3:1–8:3La iglesia en Jerusalén
  3. 8:4–12:25Hacia Samaria y los gentiles
  4. 13:1–15:35El primer viaje y el concilio de Jerusalén
  5. 15:36–21:16Los viajes posteriores de Pablo
  6. 21:17–28:30Arresto, juicios y Roma

Versículos clave

Sobre este capítuloLucas, escribiendo a Teófilo, recuerda su primer libro sobre todo lo que Jesús comenzó a hacer y enseñar, y retoma el relato después de la resurrección. Durante cuarenta días Jesús se aparece a los apóstoles, les habla del reino de Dios y les dice que esperen en Jerusalén al Espíritu Santo, tras lo cual serán sus testigos en Jerusalén, Judea, Samaria y hasta los confines de la tierra. Es elevado a una nube, y dos hombres de blanco prometen que volverá de la misma manera. Los creyentes, entre ellos María y los hermanos de Jesús, se reúnen a orar. Pedro los guía a reemplazar a Judas, y por suertes se añade a Matías a los doce.

Lucas, escribiendo a Teófilo, recuerda su primer libro sobre todo lo que Jesús comenzó a hacer y enseñar, y retoma el relato después de la resurrección. Durante cuarenta días Jesús se aparece a los apóstoles, les habla del reino de Dios y les dice que esperen en Jerusalén al Espíritu Santo, tras lo cual serán sus testigos en Jerusalén, Judea, Samaria y hasta los confines de la tierra. Es elevado a una nube, y dos hombres de blanco prometen que volverá de la misma manera. Los creyentes, entre ellos María y los hermanos de Jesús, se reúnen a orar. Pedro los guía a reemplazar a Judas, y por suertes se añade a Matías a los doce.

Temas

  • Promesa del Espíritu
  • Testigos hasta los confines
  • La ascensión
  • Esperar en oración

Versículos clave

Biblia en audio · Hechos 1

Escucha mientras haces tus cosas.

Hechos 1

Nueva Biblia Viva25 versículos · 3 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1Distinguido Teófilo: En mi primera carta te hablé de todo lo que Jesús empezó a hacer y enseñar 2y de cómo regresó al cielo después de darles instrucciones, a través del Espíritu Santo, a los apóstoles que había escogido. 3Durante los cuarenta días que siguieron a sus sufrimientos, se presentó repetidas veces ante los apóstoles y les demostró que estaba vivo. En todas esas ocasiones les habló del reino de Dios. 4Estando con ellos, les mandó que no salieran de Jerusalén hasta que, tal como ya les había dicho, recibieran la promesa del Padre. 5―Juan los bautizó con agua—les recordó—,pero dentro de poco ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo. 6Los que se habían reunido con Jesús le preguntaron: ―Señor, ¿vas ahora a restaurar el reino de Israel? 7―El Padre ha fijado ese tiempo—les contestó—,y a ustedes no les corresponde saberlo. 8Sin embargo, cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes recibirán poder para ser mis testigos no sólo en Jerusalén, sino también en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra. 9Y mientras les decía esto, ascendió al cielo y desapareció envuelto en una nube. 10Los discípulos seguían con la mirada fija viendo cómo se perdía en las alturas, y en eso, dos varones vestidos de blanco se pusieron junto a ellos. 11―Galileos —les dijeron—, ¿por qué se han quedado mirando al cielo? Jesús regresará de la misma forma en que lo han visto ascender al cielo. 12Como estaban en el monte de los Olivos, para regresar a Jerusalén caminaron casi un kilómetro, que era lo que se permitía caminar en el día de reposo. 13Allí, en el aposento alto de la casa, se reunieron para orar. Estuvieron presentes: Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Santiago el hijo de Alfeo, Simón el Zelote, Judas el hijo de Santiago y los hermanos de Jesús, además de varias mujeres, entre las que se encontraba la madre de Jesús. 15En aquellos días, en una ocasión en que había ciento veinte personas presentes, Pedro se puso de pie y les dijo: 16«Hermanos, era necesario que se cumplieran las Escrituras en cuanto a Judas, el que sirvió de guía a la turba que apresó a Jesús, porque su traición la predijo hace mucho tiempo el Espíritu Santo por boca de David. 17»Judas era uno de nosotros, y participaba del mismo servicio que hacíamos nosotros. 18Sin embargo, con el dinero que recibió en pago por su traición, compró un terreno en el que, al precipitarse de cabeza, se le reventó el vientre y se le salieron las entrañas. 19La noticia de su muerte corrió rápidamente entre los habitantes de Jerusalén, quienes le dieron a aquel lugar el nombre de “Campo de Sangre”. 20»El libro de los Salmos lo había predicho así: “Quede desierta su casa y no haya quien more en ella”. Y luego añade: “¡Que otro se encargue de su trabajo!”. 21»Entre nosotros tenemos personas que nos han acompañado todo el tiempo que el Señor Jesús estuvo con nosotros. 22Es necesario que seleccionemos a alguien que haya estado con nosotros desde que Juan bautizó al Señor hasta que este ascendió al cielo. Así, junto con nosotros, será testigo de su resurrección». 23Y escogieron a dos: a José Justo (llamado también Barsabás) y a Matías. 24Luego oraron: «Señor, tú que conoces los corazones, muéstranos a cuál de estos hombres has escogido 25para asumir el apostolado de Judas el traidor, quien ya está donde le corresponde estar». 26Y a continuación echaron suertes y la suerte cayó sobre Matías. Desde entonces, Matías se sumó a los once apóstoles.
Versículos de Hechos 1

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