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Sobre este capítuloUn canto para el día de reposo. Es bueno dar gracias a Dios y cantar de su amor por la mañana y de su fidelidad por la noche, con instrumentos y un corazón alegre. Sus obras son grandes y sus pensamientos profundos, más allá de lo que los necios pueden captar. Los malvados pueden brotar como hierba, pero van hacia la destrucción, mientras Dios es exaltado para siempre. En cambio, los justos florecen como palmeras y crecen como cedros, plantados en la casa de Dios, y aun en la vejez dan fruto y declaran que el Señor es recto.

Un canto para el día de reposo. Es bueno dar gracias a Dios y cantar de su amor por la mañana y de su fidelidad por la noche, con instrumentos y un corazón alegre. Sus obras son grandes y sus pensamientos profundos, más allá de lo que los necios pueden captar. Los malvados pueden brotar como hierba, pero van hacia la destrucción, mientras Dios es exaltado para siempre. En cambio, los justos florecen como palmeras y crecen como cedros, plantados en la casa de Dios, y aun en la vejez dan fruto y declaran que el Señor es recto.

Temas

  • Gratitud en el día de reposo
  • El malvado y el justo
  • Fructíferos en la vejez

Versículos clave

Biblia en audio · Salmos 92

Escucha mientras haces tus cosas.

Salmos 92

Nueva Biblia Viva15 versículos · 1 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1Bueno es darle gracias al Señor, cantarle alabanzas al Dios Altísimo. 2Proclamar tu gran amor por la mañana y tu fidelidad por la noche, 3acompañados por la música del arpa, el laúd y la lira. 4¡Me maravilla, oh Señor, lo que tu has hecho por mí! Canto de puro júbilo por las obras que haces. 5¡Oh Señor, qué grandes milagros haces! ¡Y qué profundos son tus pensamientos! 6Sólo un ignorante no sabría esto, sólo un necio no lo entendería: 7que si bien los malvados florecen como malas hierbas, lo único que les espera es eterna destrucción. 8Pero el Señor permanece para siempre, exaltado en los cielos, 9mientras tus enemigos, Señor, perecerán; todos los malhechores, serán esparcidos. 10Tú me has dado vigor como de toro salvaje. ¡Cómo me han reconfortado tus bendiciones! 11Mis ojos han visto la caída de mis enemigos y mis oídos han escuchado la derrota de los malvados que están en contra mía. 12Pero los justos florecerán como la palmera, y crecerán como los cedros del Líbano. 13Porque son transplantados al huerto del Señor, y están en los atrios de nuestro Dios. 14Aun en su vejez producirán fruto y estarán llenos de vida y verdor. 15Ellos proclamarán: «El Señor es justo; él es mi Roca y en él no hay injusticia».
Versículos de Salmos 92

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