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Sobre este capítuloUn salmo de sabiduría atribuido a Salomón sobre los límites del esfuerzo humano. Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los constructores, y si no guarda la ciudad, en vano vela el centinela. Levantarse temprano y acostarse tarde para comer el pan de afanes es inútil, porque él da el sueño a los que ama. Los hijos se describen como herencia y recompensa del Señor, como flechas en la mano del guerrero, y quienes tienen su aljaba llena de ellos no serán avergonzados a la puerta de la ciudad. Suele leerse pensando en el trabajo, el descanso y la familia.

Un salmo de sabiduría atribuido a Salomón sobre los límites del esfuerzo humano. Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los constructores, y si no guarda la ciudad, en vano vela el centinela. Levantarse temprano y acostarse tarde para comer el pan de afanes es inútil, porque él da el sueño a los que ama. Los hijos se describen como herencia y recompensa del Señor, como flechas en la mano del guerrero, y quienes tienen su aljaba llena de ellos no serán avergonzados a la puerta de la ciudad. Suele leerse pensando en el trabajo, el descanso y la familia.

Temas

  • Dependencia de Dios
  • Descanso frente al afán
  • Los hijos como regalo
  • Cánticos graduales

Versículos clave

Biblia en audio · Salmos 127

Escucha mientras haces tus cosas.

Salmos 127

Nueva Biblia Viva5 versículos · 1 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los albañiles. Si el Señor no cuida la ciudad, en vano hacen guardia los vigilantes. 2En vano se levantan de madrugada, y se acuestan muy tarde, trabajando desesperadamente por pan para comer, porque Dios concede el sueño a sus amados. 3Los hijos son un regalo de Dios, recompensa suya son. 4Los hijos de padre joven son como flechas en manos del guerrero. 5Dichoso el hombre que tiene su aljaba llena de esta clase de flechas. No será avergonzado cuando se enfrente a sus enemigos a las puertas de la ciudad.
Versículos de Salmos 127

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