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Sobre este capítuloDavid describe la dicha de la persona cuya maldad es perdonada y cuyo pecado es cubierto. Cuenta cómo el silencio sobre su pecado lo fue consumiendo, pero cuando confesó, Dios lo perdonó. Anima a otros a orar mientras hay tiempo y habla de Dios como un escondite. Dios promete instruir y aconsejar, y advierte contra ser terco como un caballo o una mula. El salmo termina contrastando los dolores del malvado con el amor firme que rodea a quienes confían en el Señor. Pablo lo cita en Romanos 4.

David describe la dicha de la persona cuya maldad es perdonada y cuyo pecado es cubierto. Cuenta cómo el silencio sobre su pecado lo fue consumiendo, pero cuando confesó, Dios lo perdonó. Anima a otros a orar mientras hay tiempo y habla de Dios como un escondite. Dios promete instruir y aconsejar, y advierte contra ser terco como un caballo o una mula. El salmo termina contrastando los dolores del malvado con el amor firme que rodea a quienes confían en el Señor. Pablo lo cita en Romanos 4.

Temas

  • Confesión
  • Perdón
  • Alegría de estar bien con Dios

Versículos clave

Biblia en audio · Salmos 32

Escucha mientras haces tus cosas.

Salmos 32

Nueva Biblia Viva11 versículos · 1 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1¡Qué felicidad la de aquellos cuya culpa ha sido perdonada! ¡Qué gozo hay cuando los pecados son borrados! 2¡Qué alivio tienen los que han confesado sus pecados y a quienes el Señor ha borrado su registro de delincuencia y que viven en completa honestidad! 3Hubo un tiempo en que yo rehusaba reconocer lo pecador que era. Pero era yo débil y miserable y gemía todo el día. 4Día y noche su mano pesaba sobre mí. Mi fuerza se evaporaba como agua en día de sol. 5Pero un día reconocí ante ti todos mis pecados y no traté de ocultarlos más. Dije para mí: «Se los voy a confesar al Señor». ¡Y tú me perdonaste! Toda mi culpa se esfumó. 6Por eso los fieles te invocan en momentos de angustia; caudalosas aguas podrán desbordarse, pero a ellos no los alcanzarán. 7Tú eres mi refugio; tú me protegerás del peligro y me rodearás con cánticos de liberación. 8El Señor dice: «Yo te instruiré y te guiaré por el mejor camino para tu vida; yo te aconsejaré y velaré por ti. 9No seas como el caballo ni como la mula que no tienen discernimiento y que necesitan un freno en la boca para no salirse del camino». 10Muchos dolores sobrevienen al malvado, pero el gran amor del Señor envuelve a los que en él confían. 11¡Regocíjense en él, ustedes los justos, y griten de júbilo todos ustedes los de recto corazón!
Versículos de Salmos 32

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