Nuevo: artículos Plus sobre fe, familia y la Biblia. Léelos →

Sobre este capítuloDavid escribió esto cuando los filisteos lo apresaron en Gat. Sus enemigos lo pisotean todo el día y tergiversan sus palabras, y aunque tiene miedo, elige confiar. Cuando tengo miedo, dice, confío en Dios, y pregunta qué puede hacerle un simple mortal. Cree que Dios lleva la cuenta de sus lágrimas y penas, como si las guardara en un odre o las anotara en un libro. Dios está de su lado. Por eso cumplirá sus votos y dará gracias, pues Dios lo ha librado de la muerte.

David escribió esto cuando los filisteos lo apresaron en Gat. Sus enemigos lo pisotean todo el día y tergiversan sus palabras, y aunque tiene miedo, elige confiar. Cuando tengo miedo, dice, confío en Dios, y pregunta qué puede hacerle un simple mortal. Cree que Dios lleva la cuenta de sus lágrimas y penas, como si las guardara en un odre o las anotara en un libro. Dios está de su lado. Por eso cumplirá sus votos y dará gracias, pues Dios lo ha librado de la muerte.

Temas

  • Miedo y confianza
  • Dios conoce nuestras lágrimas
  • Andar en la luz de Dios

Versículos clave

Biblia en audio · Salmos 56

Escucha mientras haces tus cosas.

Salmos 56

Nueva Biblia Viva13 versículos · 1 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1Señor, ten misericordia de mí; todo el día las tropas enemigas me presionan. 2Mis enemigos me persiguen constantemente; y muchos orgullosos me atacan. 3Pero cuando tenga miedo, pondré mi confianza en ti. 4Oh Dios, alabo tu palabra. Confío en Dios ¿por qué temeré? ¿Qué podrá hacerme un simple mortal? 5Continuamente tuercen mis palabras. En lo único que piensan es en cómo perjudicarme. 6Se reúnen y me espían; observan cada uno de mis pasos para matarme. 7No permitas que en su maldad, se salgan con la suya. En tu enojo, Dios mío, derríbalos hasta el suelo. 8Lleva la cuenta de mis lamentos. Has recogido todas mis lágrimas y las has guardado en un frasco. Has anotado cada una de ellas en tu libro. 9El mismo día que yo te pido ayuda, huirán mis enemigos. Una cosa sé: ¡Dios está de mi parte! 10Estoy confiado en Dios. ¡Alabadas sean sus promesas! No temo nada de lo que un simple hombre pueda hacerme. Sí; alabadas sean sus promesas. 11Confío en Dios ¿por qué temeré? ¿Qué podría hacerme un simple mortal? 12Ciertamente cumpliré los votos que he hecho ante ti, Señor, y te presentaré mis ofrendas de gratitud por tu ayuda. 13Porque tú me salvaste de la muerte, y mis pies de resbalar, de modo que puedo marchar ante el Señor en la luz de la vida.
Versículos de Salmos 56

Capítulos de Salmos

Todos los libros