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Sobre este capítuloEs un canto de gratitud por haber sido traído de la orilla de la muerte. David alaba a Dios por sacarlo de las profundidades y sanarlo. Recuerda que el enojo de Dios dura un momento y su favor toda la vida, y que el llanto puede pasar la noche pero la alegría llega por la mañana. Admite que se volvió descuidado cuando todo iba bien, y que se estremeció cuando Dios escondió su rostro. Entonces se volvió a Dios en oración, y su lamento se convirtió en baile.

Es un canto de gratitud por haber sido traído de la orilla de la muerte. David alaba a Dios por sacarlo de las profundidades y sanarlo. Recuerda que el enojo de Dios dura un momento y su favor toda la vida, y que el llanto puede pasar la noche pero la alegría llega por la mañana. Admite que se volvió descuidado cuando todo iba bien, y que se estremeció cuando Dios escondió su rostro. Entonces se volvió a Dios en oración, y su lamento se convirtió en baile.

Temas

  • Rescate
  • Llanto y alegría
  • Dependencia de Dios

Versículos clave

Biblia en audio · Salmos 30

Escucha mientras haces tus cosas.

Salmos 30

Nueva Biblia Viva12 versículos · 1 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1Te exaltaré, Señor, porque me has salvado de mis enemigos. No dejas que me derroten: 2Señor, Dios mío, a ti clamé y tú me devolviste la salud. 3Me sacaste del borde de la tumba, de la muerte misma, y heme aquí con vida. 4¡Cántenle, ustedes sus santos! Den gracias a su santo nombre. 5Un instante dura su ira; su gracia perdura de por vida. Las lágrimas pueden huir la noche entera, pero al amanecer habrá gozo. 6Dije yo en mi prosperidad: «Esto es para siempre. ¡Ahora nada puede detenerme! 7El Señor me ha mostrado su gracia. Me ha dado firmeza como de montaña». Entonces, Señor, apartaste de mí tu rostro y quedé destruido. 8Clamé a ti, Señor. ¡Ay, como supliqué! 9«Señor, ¿qué ganarás con matarme? ¿Acaso puede el polvo mío hablar desde el sepulcro y proclamar al mundo tu fidelidad? 10Escúchame, Señor; apiádate y ayúdame». 11Entonces, él transformó mi dolor en danza. Me quitó mi ropa de luto y me vistió de fiesta, 12para que pudiera entonarle alegres alabanzas en vez de yacer en el silencio de la tumba. Señor, Dios mío, proseguiré expresándote mi gratitud eternamente.
Versículos de Salmos 30

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