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Sobre este capítuloUno de los salmos penitenciales tradicionales. David pide a Dios que lo escuche en su fidelidad y justicia y que no lleve a juicio a su siervo, porque ningún viviente es justo delante de él. Un enemigo lo ha aplastado contra el suelo y su espíritu desfallece. Recuerda los días antiguos, extiende sus manos a Dios y tiene sed de él como tierra seca. Pide oír por la mañana de su amor firme, ser guiado por el camino recto, ser librado de sus enemigos y ser enseñado a hacer la voluntad de Dios. Pide que el buen Espíritu de Dios lo guíe por tierra llana y preserve su vida.

Uno de los salmos penitenciales tradicionales. David pide a Dios que lo escuche en su fidelidad y justicia y que no lleve a juicio a su siervo, porque ningún viviente es justo delante de él. Un enemigo lo ha aplastado contra el suelo y su espíritu desfallece. Recuerda los días antiguos, extiende sus manos a Dios y tiene sed de él como tierra seca. Pide oír por la mañana de su amor firme, ser guiado por el camino recto, ser librado de sus enemigos y ser enseñado a hacer la voluntad de Dios. Pide que el buen Espíritu de Dios lo guíe por tierra llana y preserve su vida.

Temas

  • Misericordia y no juicio
  • Anhelo de Dios
  • Guía
  • El Espíritu que conduce

Versículos clave

Biblia en audio · Salmos 143

Escucha mientras haces tus cosas.

Salmos 143

Nueva Biblia Viva12 versículos · 1 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1Escucha mi plegaria, Señor; responde a mi súplica, pues tú eres fiel y justo. 2¡No me sometas a juicio! Porque, comparado contigo, nadie es perfecto. 3Mi enemigo me persigue. Me ha derribado a tierra. Me obliga a vivir en tinieblas como los que están en el sepulcro. 4Estoy perdiendo toda esperanza; el temor me paraliza. 5Recuerdo los días de antaño; medito en tus gloriosos milagros. Pienso en lo que tú has hecho. 6Extiendo las manos hacia ti; me haces falta como la lluvia a la tierra seca. 7Ven pronto, Señor, y respóndeme, porque cada vez me deprimo más; ¡no te apartes de mí, o me muero! 8En la mañana, muéstrame tu bondad para conmigo, pues en ti confío. Muéstrame a dónde ir, porque a ti elevo mi oración. 9Sálvame de mis enemigos, Señor, a ti acudo para que me escondas. 10Ayúdame a hacer tu voluntad, pues tú eres mi Dios. Que tu buen Espíritu me guíe por un terreno firme. 11Por la gloria de tu nombre, Señor, sálvame; por tu justicia sácame de esta angustia. 12Por tu gran amor, destroza a todos mis enemigos y destruye a quienes procuran dañarme; porque soy siervo tuyo.
Versículos de Salmos 143

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