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Sobre este capítuloDios se presenta en el consejo divino y juzga a los llamados dioses, o gobernantes. Los acusa de fallos injustos y de favorecer al malvado, y les manda defender al débil, al huérfano, al pobre y al oprimido. Ellos andan en tinieblas mientras se estremecen los cimientos de la tierra. Aunque se les llama dioses e hijos del Altísimo, morirán como simples mortales. El salmo termina con la oración de que Dios mismo se levante y juzgue la tierra. Los lectores difieren en si esos seres son poderes angélicos o jueces humanos; Jesús lo cita en Juan 10.

Dios se presenta en el consejo divino y juzga a los llamados dioses, o gobernantes. Los acusa de fallos injustos y de favorecer al malvado, y les manda defender al débil, al huérfano, al pobre y al oprimido. Ellos andan en tinieblas mientras se estremecen los cimientos de la tierra. Aunque se les llama dioses e hijos del Altísimo, morirán como simples mortales. El salmo termina con la oración de que Dios mismo se levante y juzgue la tierra. Los lectores difieren en si esos seres son poderes angélicos o jueces humanos; Jesús lo cita en Juan 10.

Temas

  • Justicia para el débil
  • Gobernantes que rinden cuentas
  • Solo Dios juzga la tierra

Versículos clave

Biblia en audio · Salmos 82

Escucha mientras haces tus cosas.

Salmos 82

Nueva Biblia Viva8 versículos · 1 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1Dios está en el tribunal del cielo. Pronuncia sentencia contra los jueces. 2¿Hasta cuándo, jueces, tomarán decisiones injustas? ¿Hasta cuándo concederán favores especiales a los malvados? 3Juzguen rectamente al pobre y al huérfano, y al desvalido y al oprimido háganles justicia. 4Rescaten de las garras de los malvados al pobre y al necesitado. 5¡Pero qué necios e ignorantes son ustedes! Como están en tinieblas, los cimientos de la tierra se estremecen. 6Yo les he dicho: «Ustedes son dioses e hijos del Altísimo». 7Mas para la muerte, ustedes no son sino hombres. Caerán como cualquier príncipe, pues todos han de morir. 8¡Levántate, oh Dios, y juzga a la tierra! Todas las naciones te pertenecen.
Versículos de Salmos 82

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